Querencias

Miguel Ángel Sánchez


El Alberche como urgencia

El Alberche debería ser una urgencia para Talavera de la Reina. No lo es, y hemos permitido que se lo lleven. Y vienen problemas. Este verano ya; y que se agudizarán en los próximos años. Pero como todo lo relativo al agua, a los ríos, parece que no importa demasiado más allá de la consabida política del maquillaje y el buenismo de los despachos.
Hoy y desde hace días el embalse de Cazalegas es un inmenso barreño de algas; un embalse colmatado de arena y sedimentos en más de un 60 %, casi sin capacidad real de almacenamiento. Al igual que el Tajo a su paso por Talavera, una gestión diseñada durante dos décadas, y encaminada a limitar cuando no a liquidar los usos del río aguas abajo de la presa de Picadas, ofrece este resultado. No es que, al igual que ocurre con el Tajo, no haya agua. Es que políticamente se ha decidido que no venga por su cauce. El punto culminante de esta gestión aberrante ocurrió en 2004 cuando Zapatero, «regaló» al Canal de Isabel II 220 hectómetros cúbicos anuales del Alberche (la concesión era de poco menos de 120 desde mediados de los años 90); gestión apuntalada en los últimos quince años con dos planes de sequía, el último de hace pocos meses donde el Gobierno de España ha vuelto a subir –sin oposición más allá de los colectivos ciudadanos– los umbrales para que pueda bajar agua por el propio río hasta su desembocadura en Talavera. El 1 de julio la Confederación Hidrográfica del Tajo mantendrá (el nivel de Emergencia en cabecera del Alberche está fijado en 106,69 hm3, y a 27 de junio hay 136 hm3) el envío sólo de 50 % para riego en el Canal Bajo del Alberche. Y veremos qué pasa en agosto. ¿Cuál será durante el verano la calidad del agua el embalse, y la que se envié camino de la potabilizadora de Valdefuentes?
De la presa de Cazalegas parte el Canal Bajo del Alberche para regar nueve mil hectáreas en Talavera de la Reina, Talavera la Nueva, Pepino, Calera y Chozas y Alberche. Pero también parte la toma de agua potable para Talavera y algunos pueblos del entorno. Ya nos hemos cansado de contemplar al cruzar el puente del Alberche (contadero de ovejas) el cauce seco de un río donde hace poco más de dos décadas te podías bañar en verano. Y sólo la Plataforma del Tajo y el Alberche se ha opuesto a esa obra nefasta que va a subir las aguas residuales del Tajo hasta el Canal Bajo del Alberche, y contaminar toda la vega de Talavera. Mucho silencio, mucha aquiescencia, mucho mirar hacia otro lado mientras se llevan el agua limpia del Tajo y el Alberche y nos condenan a dos ríos muertos y a regar con aguas residuales.
El Alberche debería ser una urgencia para Talavera de la Reina. Estar en primera línea de la acción política, aquí, en Toledo y en Madrid. No lo es, hemos permitido que se lo lleven, estamos dispuestos a regar con aguas residuales, y a coger agua para beber de un embalse eutrofizado, y al que sólo llegarán durante meses aguas residuales de las urbanizaciones a orillas del Alberche.