Jon Rahm no quiere colgar su chaqueta

Agencias
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El de Barrika intentará conservar la prenda de campeón tras su controvertido fichaje por el LIV

El vasco tendrá como grandes rivales por el ‘major’ a Scottie Scheffler y a Rory McIlroy. - Foto: CRISTOBAL HERRERA ULASHKEVICH

Un año después de darle al golf español el sexto título en el Masters de Augusta, Jon Rahm regresa hoy al Augusta National para defender su chaqueta verde, esta vez fuera de la PGA y como integrante del controvertido LIV Golf, que el pasado diciembre le fichó con un contrato millonario.

La única forma de retener la icónica prenda de campeón es firmar un doblete en Augusta. Rahm tiene clara la magnitud del desafío y el nivel de sus rivales, que van desde Scottie Scheffler y Rory McIlroy a Brooks Koepka, Jordan Spieth y Ideki Matsuyama.

El año pasado, en la festividad de Pascua y tras cuatro días marcados por las adversas condiciones climáticas, el de Barrika hizo historia con su primer Augusta y se convirtió en el cuarto español capaz de ganar este torneo, tras Seve Ballesteros, doble campeón (1980 y 1983), José María Olazábal (1994 y 1999) y Sergio García (2017).

El escenario del golf mundial ha cambiado desde entonces. El 'terremoto' causado por el LIV Golf, el millonario circuito financiado por el gobierno de Arabia Saudí, le arrebató a la PGA al jugador vasco. Una propuesta que el de Barrika aceptó también por haber triunfado en Augusta. «El hecho de estar exento para todos los 'grandes' cinco años es lo que ayudó bastante (a que fichara por el LIV). Si no hubiese ganado un 'major' el año pasado no sé si hubiese dado ese salto, no te puedo decir con convicción», afirmó Rahm.

El grand slam

El español reconoció que echa de menos competir en los torneos de la PGA y que sigue esperado que los dos circuitos lleguen a un acuerdo. De momento, se prepara para hacer frente a Scheffler, campeón del Masters en 2022, y a un McIlroy que pelea por completar el Grand Slam en su carrera deportiva.

Al norirlandés solo le falta el Masters tras ganar el Abierto de Estados Unidos en 2011, el Campeonato de la PGA en 2012 y 2014 y el Open Británico en 2014.

«No tengo que intentar ganar desde el primer 'tee'. Son 72 hoyos, hay muchas formas distintas de ganar el torneo. Estoy con confianza, pero a veces tienes que tomar un camino más conservador, tener paciencia. Puedes ser paciente y tener disciplina, es algo que aprendí en los últimos años», argumentó McIlroy en la previa del campeonato.

A un paso de la 30

Pero si hay un jugador que sabe lo que es triunfar en Augusta ese es Tiger Woods, que regresa a este campo por vigesimonovena temporada tras estrenarse en 1995. A sus 48 años, el estadounidense ha conquistado cinco veces el torneo y vuelve consciente de las limitaciones de su físico tras los problemas de tobillo arrastrados desde su grave accidente de carretera en 2021.

«Este torneo significó tanto para mí y mi familia, llevo 29 años jugando aquí, es parte de mi vida. Abracé a mi padre en el primero que gané y en 2019 abracé a mi hijo, cerré el círculo», afirmó Woods.

«A nivel físico, cada golpe que no esté en el 'tee' será un desafío, son los que me causan más problemas», admitió el norteamericano.