Miguel Ángel Sánchez

Querencias

Miguel Ángel Sánchez


Talavera, Meta y los publirreportajes

22/03/2024

Ayer otra vez, esta vez en El País, el antes conocido como Diario independiente de la mañana, al menos cuando lo compraba. Desde que se anunció que Meta vendría a Talavera no es la primera vez que se tira a dar, a derribar el proyecto. No sé si es por la ubicación, Castilla-La Mancha, con su presidente Emiliano García-Page comprometido desde el primer día y su gobierno declarándolo Proyecto de Singular Interés; porque es en Talavera y debemos seguir por siempre en el pozo purgando alguna oscura culpa; o porque a alguien le cae mal Meta o Zuckerberg. 
Se atacó por el flanco del agua. Y ahora también por los perjuicios que ocasionará. Que si no creará empleo, que en Países Bajos lo han rechazado... Ahora somos esa «localidad manchega» con un 25 % de paro resignada a lo que le venga, con un Ayuntamiento que no habla, y que tenemos que aprender de Zeewolde, Países Bajos, donde la gente sí que pelea por lo suyo... que de momento no nos ponemos en pie de guerra… 
Si es por agua, ya escribí por aquí hace meses que no hay ni un solo problema. Con las dotaciones ordinarias del Alberche, tenemos de sobra. También con los 15 hectómetros cúbicos de regadío que nos ha quitado el actual Plan de cuenca del Tajo para regalárselos a las reservas de Madrid. O con lo que se va por el trasvase, porque recuerdo que la cuenca del río Tajo es excedentaria por ley, y cualquier uso en su demarcación (cualquier uso, repito, cualquier uso) está por encima del Tajo-Segura, un trasvase que solo este año se va a llevar cerca de 350 hectómetros cúbicos -para los exagerados de las cifras, son trescientos cincuenta mil millones de litros– «excedentarios» que darían para enfriar las instalaciones de Meta 500 años. Vamos, que con lo que se está yendo por el trasvase estos días en 8 horas, se cubre la demanda anual de Meta. ¿Qué problema hay? Y si es por electricidad, ahí al lado tenemos todas las fértiles vegas del Tajo inundadas con cerca de cinco kilómetros cúbicos, un fabuloso negocio produciendo energía hidroeléctrica, los dos reactores de Almaraz –a los que últimamente hay que parar, uno hace un par de fines de semana, porque nos «sobra» producción–, y nos están alicatando el territorio sin piedad con placas solares… ¿Qué problema hay?
No tengo nada a favor de Meta. Pero tampoco en contra. Si se quisiera colocar un poco más arriba, en medio del Baldío de Velada, o un poco más abajo, en los llanos de Calera, sería el primero que lo denunciaría. Conozco Torrehierro, todos lo que somos de Talavera o alrededores lo conocemos. Si viene bien; si no, que sigan criando las cogujadas. En Talavera hubo un mercado de Ganados ocho siglos o más porque estábamos en medio de cordeles, cañadas y las autopistas de aquellos tiempos. Ahora el cable de los datos pasa por aquí. A lo mejor tenemos que pedir perdón, dejar que el agua se vaya a crear riqueza donde siempre, y los kilovatios que pone el Tajo sigan rindiendo beneficio en Bilbao. Las dos Españas de siempre, pero las de verdad.
No sé qué intereses están detrás de estos publirreportajes. Me hubiera gustado que el mismo foco se hubiera puesto hace unos años en esta ciudad, la de mayor paro de España y buena parte de Europa, incomprensible estando a hora y cuarto del centro de Madrid; con el desguace de sus sistemas productivos, con un Tajo convertido desde hace medio siglo en la cloaca de Madrid, vaciado por el trasvase, con un ferrocarril más propio del siglo XIX que el XXI, con el destierro forzado de buena parte de las dos últimas generaciones que ni encuentran ni van a encontrar posibilidades de trabajar y vivir en esta ciudad, no manchega, sino castellana. O con la diferencia vergonzosa y vergonzante de renta per cápita entre Talavera de la Reina y Toledo, por no ir más lejos. Me hubiera gustado ese análisis concienzudo hace un par o tres de lustros. Pero no. Es ahora. Algún día sabremos el motivo.