La Jara presiona para tener una solución del agua definitiva

J.Moreno
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Los vecinos presentan mil firmas como protesta por los meses sin agua potable

La Jara presiona para tener una solución del agua definitiva

Gloria y Esperanza, dos vecinas de Sevilleja de la Jara, recurrieron al viejo lavadero público del municipio jareño en septiembre porque el agua salía achocolatada. «Porque el agua que viene es del color del chocolate», denunciaban con guasa entonces en un vídeo difundido entre los vecinos. Este diario expresaba así las consecuencias de una larga avería que lastraba a cuatro municipios de la Mancomunidad de Río Frío (Sevilleja de la Jara, Gargantilla de la Jara, Campillo de la Jara y Aldeanueva de San Bartolomé).

Ahora, otra vecina del municipio jareño ha entregado a las administraciones públicas las más de 1.000 firmas recogidas en una campaña común. Las adhesiones con propósito de presión a los políticos se encuentran desde el pasado día 5 de diciembre en la Presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, en la Consejería de Sanidad, en la Diputación Provincial y en el Ayuntamiento de Aldeanueva de San Bartolomé por la presidencia en la Mancomunidad de Río Frío.

La situación ha mejorado sobremanera en comparación con septiembre. El agua sale clara, y los pueblos sólo están a la espera del visto bueno de la Consejería de Sanidad. Pero la travesía ha sido larguísima. La potabilidad falla desde agosto, pero ya antes había problemas con un servicio básico como el agua. «Es intolerable que varios tipos de incidencias graves vengan ocurriendo año tras año en alguno de los pueblos que conforman la mancomunidad», reprochan en el escrito.

De esta manera, los vecinos de estos pueblos instan a los políticos a «una solución definitiva, radical, efectiva y continuada» al problema del suministro del agua. «Esperamos que las acciones que se están acometiendo en la red no sean de carácter puntual sino definitivo», subrayan.

«Continuamos con el agua en condiciones de no potabilidad desde hace mucho tiempo, teniendo que comprar el agua embotellada. Nosotros abonamos los recibos del suministro como agua potable. Y no es cierto», censuran.

«Aunque pertenecemos a la llamada España despoblada, tenemos derecho a disponer, como cualquier otro ciudadano, de servicios tan necesarios como es el suministro de agua, en condiciones de potabilidad adecuada para el consumo humano», exponen a los representantes políticos, hartos de los problemas acumulados desde hace años.