Pedro Carreño

La Ínsula

Pedro Carreño


El 7

28/11/2023

«El número siete, por sus virtudes ocultas, tiende a realizar todas las cosas. Es el dispensador de la vida y fuente de todos los cambios, pues incluso la Luna cambia de fase cada siete días. Este número influye en todos los seres sublimes». Hipócrates (460-370 a.c.).
El siete encierra, desde el origen de los tiempos, misterio, magia, poder y simbolismo. Pitágoras dijo que era el número perfecto. Dante Alighieri lo usó para señalar los siete niveles del Cielo. La Biblia lo menciona con frecuencia, como las referencias al candelabro de siete brazos; los siete espíritus reposando sobre la vara de José; los siete cielos donde habitan las órdenes angélicas, y las 7 trompetas que aparecen en el Apocalipsis. En el Evangelio, el famoso pasaje en el que Pedro le pregunta a Jesús: «Maestro ¿Cuántas veces tenemos que perdonar?», a lo que el hijo de Dios responde: "Setenta veces 7».
Calcidio, filósofo cristiano, escribió que «el siete ha sido considerado como el mejor, porque se ha observado que es la regla de muchos fenómenos producidos por las leyes naturales». Aristóteles también habló de la importancia del número siete. El filósofo griego aseguró que la transformación del hombre se llevaba a cabo cada 7 años, llegando a su plenitud a los 49 años de edad. Es decir, de multiplicar siete por siete.
Siete son los días de la semana y, en el séptimo día, Dios descansó. Siete eran los años de vacas gordas, y siete el de las flacas, tal y como le contaron en un sueño al faraón. Siete son las notas musicales, y siete los colores del arco iris. Siete fueron las palabras del Sermón.
Siete son los pecados capitales y siete son las cuerdas de la lira, el instrumento sagrado de Apolo que originaban los tonos de los siete planetas clásicos, y que elevaban el espíritu del hombre. Roma se edificó sobre siete colinas.
El siete no solo era admirado por lo clásicos. También en nuestros días es un número que marca nuestra vida desde la infancia. Las botas eran de siete leguas, y siete eran los enanitos del cuento de Blancanieves. Siete eran las novias, y siete los hermanos. Siete eran los magníficos y siete vidas tiene un gato.
¿Y qué decir de su presencia en el planeta fútbol?. Para los madridistas, el siete  tiene una simbología especial. Ese número lo portó Paco Gento, Juan Gómez, Emilio Butragueño, Raúl González y Cristiano Ronaldo. Para los atléticos, también. Ahora están encantados con Griezmann, uno de los mejores sietes -dicen-, de su historia.
El siete sigue siendo un número mágico y cautivador. Hacedor de poder y arquitecto del futuro más próximo para esta nación. Por el poder y control que otorga en el Congreso ese alquímico guarismo, se doblegan almas, voluntades, se olvidan promesas (si es que lo fueron alguna vez), y se traicionan principios (si es que alguna vez los hubo). Se compran lenguas y se silencian otras.
Siete (1) votos (2) marcan (3) el (4) destino (5) de (6) España (7).
La columna debía acabar con siete palabras.