«Hay paternalismo con la discapacidad por desconocimiento»

M.G
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El actor vasco Telmo Irureta se subirá al escenario del Teatro de Rojas mañana con la obra 'Sexpiertos' junto a la actriz Miren Arrieta. La obra, que lleva tres años en cartel, aborda desde el humor el amor, la soledad y el sexo, entre otros temas

El actor Telmo Irureta ganó un Goya el año pasado como mejor actor revelación - Foto: LT

A Telmo no se le ve la silla si uno no quiere. Este actor vasco no para  de ir para acá y para allá subiendo al escenario para interpretar a Nicolás, un personaje al que se parece mucho, más allá de su parálisis cerebral. Decir en alto todo lo que dice Telmo no es fácil, pero no se considera un valiente, simplemente una persona con ganas de comerse el mundo, que es capaz, que las oportunidades están ahí y la sociedad tiene que dejar a un lado su paternalismo cuando mira de frente a la discapacidad. Telmo sabe que habrá más personajes con parálisis cerebral que interpretar en los próximos años, pero también pide a la industria otros con un puntito irónico que no se centren en su silla de ruedas.

Esta semana llega al Rojas 'Sexdespiertos', una obra que lleva en cartel tres años y lo que queda, ¿no?

Sí. Se estrenó en el 22 y este es nuestro tercer año. Estoy muy contento con el éxito de la obra. Sabíamos que era un tema nuevo e interesante, pero no pensamos en su momento que haríamos tantas funciones. No tengo claro que vaya a tener mucho más recorrido, pero todavía quedan algunas funciones. Es cierto que la obra tuvo más éxito el año pasado y el anterior y lo teníamos más lleno. Ahora de vez en cuando. 

Una de las curiosidades de la obra que mucha gente no sabe es que el público se sienta en silla de ruedas para disfrutarla. 

Así es. Antes todo el público se colocaba en sillas de ruedas, pero así el foro es muy limitado porque tenemos sesenta sillas y poca gente puede ver la obra. Hace poco hemos empezado a hacerlo también con unas pocas sillas de ruedas en el escenario y mantenemos el patio de butacas y así, según el sitio, la programación y lo que nos piden lo hacemos de una manera o de otra. Y las últimas lo hemos llenado a tope.

¿Qué supone para un espectador sentarse en una silla de ruedas? ¿Qué cuentan?

Es algo distinto. El público cuando entra y ve las sillas se extraña por esta idea. Además, en el escenario no hay un decorado, sólo unas sillas de ruedas, dos actores y un espacio vacío, con lo cual es algo distinto. También ayuda a que la gente se coloque  en otra situación, en mi lugar, por ejemplo, que tengo parálisis cerebral. Al espectador le hace pensar y se acerca a tu realidad y lo que dura el espectáculo está sentado en una silla de ruedas. 

El hecho de que no haya escenografía y el escenario esté vacío obliga a los actores a una actuación de diez para llenarlo, imagino.

Sí, ha sido una aventura. Hay escenario, pero no hay escenografía y se juega mucho con la imaginación. Animamos al público a hacer este ejercicio porque son dos personajes, un chico y una chica que se conocen en un ascensor y no existe, ese ascensor es imaginario. 

Y lo que da de sí este ascensor para hablar de todo, de problemas, de amor, de prejuicios, de sexo...

Sí. De todo un poco menos del tiempo. En este ascensor no se habla de eso. Los dos personajes hablan de sus miedos y preocupaciones. Ana, como se llama el personaje, tiene bastante claustrofobia y cómo nos quedamos encerrados en el ascensor al principio se agobia mogollón y mi personaje la intenta tranquilizar y así empiezan a hablar y al final se hacen muy amigos. 

¿Es complicado ese desnudo emocional en escena?

Según para quién. A mí no me lo ha parecido, pero sé que son temas bastantes íntimos y no toda la gente habla tan directamente. El público se queda sorprendido por la facilidad con la que nos abrimos en canal. ¡Será que somos un poco exhibicionistas!

¿El público puede sentir que la parálisis mental de cualquier persona puede ser más fuerte que la que impone una silla de ruedas?

Sí, así es. Los personajes se dan cuenta de que al final no son tan distintos aunque uno vaya sentadito y la otra de pie. Los dos se sienten solos, tienen miedos, ilusiones y penitas que contar. 

El texto lo has escrito tú junto a Kepa Errasti...

Sí. Ha sido una experiencia muy bonita y yo he contado lo que he vivido desde mi experiencia. Y la visión de Kepa es muy interesante para ver la discapacidad desde dentro y desde fuera. Las dudas y las preguntas que tenemos en mente y se ve que normalmente no nos atrevemos a preguntar y nos da un poco de apuro. Pero mi personaje es bastante sinvergüenza, en el buen sentido, y no tiene pudores ni tabúes. 

¿Tu personaje se parece mucho a ti?

Se parecen mogollón aunque hay cositas que no compartimos. Por ejemplo, mi discapacidad no es de nacimiento porque a los dos años y medio sufrí una encefalitis. En cambio, Nicolás, mi personaje, nació con falta de oxígeno y le afectó. Ylo demás casi todo es mío. Es verdad que él es periodista y yo no lo soy...

Nunca es tarde...

Todavía hay tiempo, claro. Estudié en su momento Magisterio y Pedagogía...

Y ahora eres actor

La vida muchas vueltas, no me lo imaginaba, la verdad. 

'Sexpiertos' también trata el sexo, pero fuera de escena no se suele hablar mucho de este tema en relación a la discapacidad.

No se suele hablar o muy poco. Y cuando se habla se hace desde fuera como generalizando y no es así. Yo lo que he vivido lo puedo contar en primera persona y lo he hecho como provocación. 

¿Y para visibilizar y normalizar?

También, claro, es lo fundamental.

¿Crees que hay mucho paternalismo en el tema de la discapacidad?

Muchísimo, pero creo que viene del desconocimiento. Está claro que no se sabe actuar con lo que no se conoce. Cada uno actúa ante una situación así de una manera y, a lo mejor, la persona que está en silla de ruedas te da penita y piensas que es pobrecito porque no puede, pero igual tú lo piensas y puede más que tú. Y ahí está la obra y en ella se va dando cuenta de muchas cosas.

¿Es necesario más teatro inclusivo para ayudar a tomar conciencia?

Sí. Es muy necesario hablar de estos temas para que al final llegue a estar más normalizado. El día que consigamos esa normalización la palabra inclusivo no hará falta ya utilizarla.

Retos profesionales y trabajos no te faltan. Acabas de terminar un documental sobre tu vida e imagino que estarás abierto a nuevos proyectos. ¿Qué personaje te gustaría encarnar?

Mis personajes favoritos son los que tienen mucho humor, son irónicos y que tengan un puntito de hijoputismo, sin ser malo, pero que tenga algo de malicia para jugar con eso. Ya que no tengo movilidad por lo menos tener inteligencia para vacilar a la gente o ponerla en apuros. Y ya lo he hecho. Lo que no me ha llegado todavía es algo que nadie espera, por ejemplo, una historia de amor. En la industria siempre se busca la típica parejita de chica jovencita con el tío bueno surfista. Yo quiero ser un tío bueno surfista aunque vaya sentadito, un tío interesante y atractivo. 

Telmo, tienes también un Goya como mejor actor revelación por la película 'La consagración de la primavera', que imagino que abrirá puertas  para que no te encasillen en papeles reservados a personajes con parálisis cerebral.

Eso es lo que tiene que pasar porque puedo hacer muchos personajes. Eso digo yo siempre. Hay muchos guiones con personajes en los que puedo encajar, pero los directores y la gente de casting no se han dado cuenta de que ese personaje puede estar sentadito en una silla.