El fútbol revienta

Diego Izco (SPC)
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La plaga de lesiones en la última ventana FIFA abre el debate: ¿ha llegado el calendario a su límite?

El fútbol revienta - Foto: AFP7 vía Europa Press

Luis Suárez Miramontes fue, hasta la llegada del debate en la penúltima generación de futbolistas, el mejor jugador español de la historia. El único (1960) en ganar el Balón de Oro, el único (1961 y 1964) con dos Balones de Plata, nominado ocho veces… 'El Arquitecto', tristemente fallecido el pasado mes de julio, inició su carrera en 1953 en el Deportivo de La Coruña y la concluyó en 1973 en la Sampdoria. En total, 20 temporadas de alta escuela con 627 encuentros, 158 goles y un legado imborrable. En todo ese período, Suárez apenas fue 32 veces internacional. 

El dato suena extravagante hoy en día, pero real: los combinados nacionales tenían muchos menos compromisos que hoy en día. De hecho, el genio gallego fue seleccionador tiempo después, apenas dos años y medio (de septiembre de 1988 a abril de 1991) en los que dirigió 27 enfrentamientos, solo cinco menos que en 20 temporadas vestido de corto. 

Ahora que la última ventana FIFA ha devuelto lesionados a un buen puñado de los mejores futbolistas de Europa (Haaland, Vinícius, Gavi, Camavinga, Rashford, Bastoni, Ter Stegen, Zaire-Emery, Poulsen, Muriqi, Locatelli, Kamada, Oyarzábal, Ochoa, McKennie, Onana…) la polémica sobre la asfixia a la que están sometidos los jugadores internacionales ha arreciado con fuerza. 

Evolución

¿Cómo se han cargado los calendarios de fechas UEFA y FIFA en los últimos tiempos? El ejemplo de la selección española ilustra perfectamente el insoportable 'subidón' de partidos. La Roja jugó ante Georgia el partido número 750 de su historia (todo comenzó el 28 de agosto de 1920, hace 103 años, en los Juegos de Amberes). En el siglo XX, durante 80 años, se disputaron 441 duelos, una media de 5,5 por curso; en el XXI, en apenas 23 años, ya se han jugado 309: 13,4 por campaña. 

La evolución es aún más salvaje en el análisis década a década. Durante el pasado siglo, en los años 20, hubo 25 partidos internacionales, y la evolución fue imparable: 33 en los 30, 19 en los 40, 44 en los 50, 60 en los 60, 59 en los 70, 102 en los 80 y 98 en los 90. El cambio en las fases de clasificación se produjo a comienzos de los 80, de ahí el gran salto. Sin embargo, todo 'revienta' en el presente siglo: hubo 130 compromisos de selecciones entre 2000 y 2009, 131 entre 2010 y 2019… y el crecimiento ha sido exponencial entre 2020 y 2023: en apenas tres temporadas, España ha disputado 48 choques, lo que arroja una proyección salvaje de 160 encuentros en una sola década. 

¿Rotaciones?

La pregunta es: ¿es esa la razón de tanta lesión? Como la preparación física ha mejorado sustancialmente en medio siglo, a priori los futbolistas están listos para afrontar una mayor carga física. Sin embargo, el descanso y la recuperación son tan importantes como la preparación: hoy todos los equipos de élite trabajan con recuperadores físicos, cuya labor arranca en el pitido final y trata de acortar los plazos de puesta a punto del jugador entre partido y partido. 

Sin embargo, otra teoría complementaria aflora estos días de 'virus FIFA': ¿y si los seleccionadores, así como los clubes, necesitan una 'unidad b' que les permita rotar en enfrentamientos amistosos o aparentemente intrascendentes? No sería descabellado pensar, si el volumen de encuentros sigue creciendo, en listas internacionales que pasen de 25-26 a 35-36 futbolistas que permitan hacer rotaciones y salvaguardar el físico de los encargados del espectáculo, los jugadores. Porque, como se quejaba Pep Guardiola a comienzos de curso, 'show must go on'. Nadie tiene pinta de desahogar el calendario: la nueva Champions se jugará de martes a jueves, el próximo Campeonato del Mundo tendrá 48 equipo.