Franja de Gaza, foco permanente de conflicto

Agencias
-

Más de dos millones de personas viven en este pequeño territorio, uno de los más densamente poblados del mundo y escenario de tensión constante entre israelíes y palestinos

Franja de Gaza, foco permanente de conflicto - Foto: Europa Press/Contacto/Yasser Qud

Cisjordania y la Franja de Gaza han sido siempre un polvorín a punto de estallar y ayer detonó con una violencia como no se había visto en muchos años. La Franja de Gaza ha sido durante los últimos tiempos un foco recurrente de conflictos y tensiones entre palestinos e israelíes, con cruces de ataques constantes que alcanzan ahora un nuevo y violento nivel tras el lanzamiento de una gran ofensiva por parte de Hamás, la facción que controla este denso espacio costero desde hace 15 años.

Más de dos millones de personas viven en uno de los territorios con mayor densidad de población de todo el mundo y en el que Israel estuvo presente durante casi cuatro décadas, tras hacerse con el control de la zona en detrimento de Egipto.

En 2004, en un gesto sin precedentes, el entonces primer ministro israelí, Ariel Sharon, anunció la salida de todos los colonos y las tropas de Israel. Así, en septiembre del año siguiente, esa zona pasó a estar exclusivamente controlada por los palestinos.

Se abrió entonces un pulso interno entre las diversas facciones, agudizado tras las elecciones legislativas de 2006, a las que por primera vez se presentó Hamás. El grupo se impuso con claridad frente a Al Fatá, que no reconoció los resultados.

Un enfrentamiento armado entre los dos bandos derivó en 2007 en que Hamás se hiciese con el control efectivo de la Franja, que mantiene a día de hoy. Al Fatá conserva en cambio Cisjordania, territorio donde opera la Autoridad Palestina, y se abre un cisma.

Hamás, que no renuncia a la violencia -mantiene como brazo armado las Brigadas Ezzedim al Qassam- y rechaza reconocer a Israel como Estado, dejó claro desde un primer momento que no sería un vecino cómodo para los israelíes.

Jerusalén mantiene desde 2007 un bloqueo sobre el territorio, endurecido o aliviado en función de la coyuntura, bajo el argumento de evitar el contrabando de armas o de cualquier tecnología que pueda servir para fabricarlas. La alerta se extiende también al subsuelo, ya que parte de este contrabando se realiza mediante túneles.

Una lluvia de cohetes sobre la ciudad de Sderot derivó en 2008 en la operación Plomo Fundido, la primera gran ofensiva militar desde el repliegue. Unas 1.400 personas murieron por parte palestina, frente a los 13 del lado israelí, en más de una veintena de días de sangrientos ataques cruzados.

Sin embargo, apenas unas semanas después hubo una nueva incursión, táctica a la que las autoridades israelíes han recurrido en varias ocasiones en las últimas dos décadas. En 2014, el asesinato de tres jóvenes israelíes dio pie a la operación Margen Protector: se saldó con unos 2.200 palestinos y más de 70 hebreos muertos.

Israel también llevó a cabo asesinatos selectivos, como el que perpetró en noviembre de 2012 sobre el entonces jefe militar de Hamás, Ahmad Jabari, y respondió con bombardeos a los ataques de cohetes lanzados desde Gaza, así como con la construcción de un potente escudo de defensa antiaérea bautizado como Cúpula de Hierro.

La Franja de Gaza ha sido estos últimos años un catalizador de tensiones con enfrentamientos que han dejado decenas de muertos. Sin embargo, el ataque de ayer iniciado por Hamás y secundado por Yihad Islámica, no tiene, en cualquier caso, ningún precedente, ya que implica desde asaltos por tierra, mar y aire al lanzamiento de miles de cohetes.