«Los agricultores no se creían lo de las ayudas de la PAC»

L.G.E.
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Mario Malagón entró en la Consejería de Agricultura en el 92 y recuerda que al edificio lo llamaban en Toledo el 'Bonobuque' porque tiene «una quilla que parece un barco».

Mario Malagón lleva 31 años en Agricultura. - Foto: Javier Pozo

Mario Malagón entró en la Consejería de Agricultura en el 92 y recuerda que al edificio lo llamaban en Toledo el 'Bonobuque' porque tiene «una quilla que parece un barco». Señala a los suelos, que son muy bonitos, como de pizarra, pero cuyas rugosidades no permiten que rueden bien las sillas. También apunta que no estaba preparado para el despliegue de informática que vendría después y que se diseñó para unos 120 empleados y al poco de empezar ya eran casi 200. «La parte buena es que veíamos cada cierto tiempo una excursión de japoneses, que venían porque había ganado un premio de arquitectura», subraya, «salía en una guía turística que había llegado a Japón».

Trabajar en el Casco Histórico de Toledo tiene sus incomodidades, pero destaca la importancia que han tenido los funcionarios en esta ciudad al ser elegida capital de Castilla-La Mancha. «Gracias a eso el Casco ha tenido vida», resalta, «los funcionarios no somos de Toledo Toledo».

En cuanto a su trabajo, Mario asegura que no tiene quejas. «Yo siempre he trabajado de una forma muy independiente al respecto a la dirección política», aclara, aunque también explica que quizá se deba a las áreas en las que ha trabajado.

Recuerda que a los tres años de llegar le ofrecieron la jefatura de servicio para llevar las ayudas de la PAC. «Fue un vuelco total en lo que es Agricultura y en lo que es la Administración», explica. Dice que quizá solo en volumen de tramitación estaba por encima de ellos organismos como la Agencia Tributaria. «Los agricultores no se lo creían», expone, «el primer año no llegaron ni a 40.000 los agricultores que lo solicitaron de los 60.000 potenciales». «Decían esto no iba a ningún sitio porque esto era poner puertas al campo», apunta. El tiempo transcurrido desde entonces demuestra todo lo que ha crecido la PAC en una región como Castilla-La Mancha.

Mario dice que prácticamente todo lo que ha necesitado en su trabajo lo ha tenido. «Siendo funcionario si quieres hacer mucho, haces todo lo que quieras y un poco más», asegura. Por eso reconoce que le duele la imagen que puedan tener por parte de la ciudadanía.