Editorial

Pedro Sánchez rearma su Gobierno para la legislatura más compleja

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El famoso muro que Pedro Sánchez pretende levantar ante la ultraderecha tendrá sus cimientos en el gobierno anunciado ayer por el presidente. Un ejecutivo continuista en su núcleo duro, con más mujeres que hombres, y en el que refuerza el perfil político de sus ministros con nombres que salen consolidados tras los largos meses de negociación, a izquierda y derecha, para que viera la luz verde la legislatura más difícil que se recuerda. El primero de esos nombres, indudablemente, es el de Félix Bolaños. En la sombra durante años, refuerza su poder, manteniendo el papel de hombre de confianza del presidente como coordinador del Ejecutivo y asume el Ministerio de Justicia tras ser el muñidor de la tan polémica ley de amnistía. Si alguien va a tener que dar la cara por la batalla que los juzgados o la oposición aventuran, tendrá que ser él. Otra promoción notable es la de María Jesús Montero, nueva vicepresidenta, por cuatro va ya Sánchez, que apuntala el área económica pendiente de que se resuelva la posible salida de Nadia Calviño al Banco Europeo de Inversiones; mientras que Pilar Alegría da el salto como portavoz de Ferraz a portavoz en Moncloa.

Las primeras críticas lamentan que no se adelgace la estructura ministerial o que se salve a ministros en la picota, como Fernando Grande-Marlaska. Sánchez lanza guiños hacia la situación de los jóvenes y recupera la cartera de Vivienda, en manos de Isabel Rodríguez, dotando a su nuevo equipo de un perfil duro y negociador, que va a tener que aguantar el alto grado de presión al que los independentistas le van a someter ya desde el minuto cero, en la misma investidura, y que delimitarán el terreno de juego de los próximos años, como ya dejaron claro con el «no tiente a la suerte» de Junts y el «no se la juegue» de ERC. Todo en un contexto en el que, como demuestran los resultados de las elecciones argentinas, el populismo sigue ganando terreno, con la victoria de Javier Milei, y con unas elecciones europeas a la vuelta de la esquina que servirán para comprobar hasta qué punto ha madurado ese discurso en el viejo continente.

Este Gobierno es también el que pone el punto y final a la presencia de Podemos en la mesa del Consejo de Ministros tras las más que anunciadas salidas de Ione Belarra y de la señalada Irene Montero. Pedro Sánchez y Yolanda Díaz trituran todo lo que quedaba de los morados, dejando a Sumar con la misma cuota de poder, pese a caer con respecto a los resultados de Podemos. Queda por ver si la nueva hoja de ruta que aventura el exlíder Pablo Iglesias de plantar cara y de tener libertad de voto es tal o se diluye en titulares de prensa.