El Toledo saca oro de Las Pirámides (0-1)

J. M. Loeches
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Chupi vuelve a marcar para decidir un derbi provincial dominado casi en su totalidad por el CD Villacañas

El Toledo saca oro de Las Pirámides (0-1)

El día que menos dominas, el día que menos controlas, el día que menos llegas… pum, tres puntos. El CD Toledo se puso su traje más rentable para sacar adelante el derbi de Las Pirámides de una manera tan práctica que puede parecer rácana. Pero, tras perder con el Cazalegas, a estas alturas de temporada, ganar a un CD Villacañas que cotizaba al alza, es espantar el descontrol de cara a las próximas semanas.

Ojo a cómo salió el CD Toledo al partido. Presionó arriba como habitualmente y ahogó al rival en su área. Sin embargo, en la primera salida de los locales, Kain se cogió el espacio y, tras un pase fallido, el balón le cayó rebotado a Mazzocchi, que solo tuvo que encarar a Yelco Ramos. El guardameta repelió la pelota lo suficiente para evitar el primero de la tarde. En el saque rápido, dejó a Piochi solo ante Manu Lucas. Increíble. Chutó muy flojo con la mala, la derecha, Manu Lucas no tuvo problemas para detenerla.

Lo mejor de todo es que no fue la última. En 4 minutos y 40 segundos, Kain creyó en que Iván González se confiaba, y creyó bien. No atajó bien el globo el central, y el atacante del Villacañas disparó con la izquierda muy desviado. El derbi había salido frenético, con llegadas constantes y con un público, el de Las Pirámides, completamente volcado con los suyos. Los de verdad, en el otro lado, tampoco dejaron inactivas sus cuerdas vocales.

El Toledo saca oro de Las Pirámides (0-1)El Toledo saca oro de Las Pirámides (0-1)

En verdad, el mayor daño lo estaba infringiendo el CD Villacañas. Después de un córner, Kain se fue de todos para meterse en el área, aunque su centro no lo remató nadie. Hubiera sido el 1-0. Fue una oportunidad clarísima. En dos equipos con tanta dinamita estaba tardando el marcador en sumarse a la fiesta de la velocidad y las ocasiones de gol.

El derbi desatado le estaba volviendo loco al CD Toledo. No estaba nada cómodo, quería más pausa, más tranquilidad, pero no la estaba encontrando. Recurrió al balón parado, a ver si era posible volver a las andadas, pero un centro de Angelito al corazón del área lo remachó sin sentido Piochi.

Por un lado, los de Fernando Lominchar no tuvieron dificultades en llegar por los costados y con los espacios abiertos por centro. Por el otro, el CD Toledo no escatimó esta vez en lanzar balones largos a Angelito o Chupi. Inteligente. El caso es que, en veinte minutos, los de casa acumularon más de cuatro saques de esquina. Estaban ganando la línea de fondo sin mucha oposición.

Qué desahogo para los verdes ganar metros… Lo intentaron los de la 'che' en su nombre, pero no había manera de imponer su favoritismo, su escudo. El rival tenía mejor aspecto. Los centros a la banda, siguiente recurso, nunca fueron rematados. Los centrales de casa eran más altos, grandes y fuertes que los de la 'che' y los de los apócopes y los diminutivos.

La búsqueda de la espalda de Iván González y Carlos Moreno le surtió más efecto al conjunto de Lominchar. El hiperactivo Kain recogió un fallo de Peteiro para irse directo hacia Yelco de nuevo. Resolvió con un tiro manso. Ni pupa le hizo al cancerbero.

Mucho más decisivo fue Chupi en el minuto 34. Un mal pase atrás en defensa acabó de forma desastrosa para el CD Villacañas. Gabri recogió el balón y abrió para su compañero, que estaba solo en la derecha. Remató según le llegó con fuerza y colocación. Chupinazo, y 0-1. Caprichos del fútbol. No era esa la tendencia, pero el Toledo ya tenía el derbi donde quería, salvo porque no estaba dominando, y a lo mejor eso no le convencía a alguien. Gonzalo Saiz avisó con un lanzamiento lejano con la zurda. Replicó Aitor Rubio en una falta directa que obligó a Yelco Ramos a sacar los puños con poderío. El vuelo mereció la pena: dos puntos al filo del descanso. Tuvo que realizar otro más, todavía, esta vez en otro balón parado de Gonzalo Saiz. El guante de su pie izquierdo engañó visualmente a muchos aficionados, que pensaron que la pelota había entrado.

Era esperable que la segunda parte transcurriera como el final de la primera. El Villacañas salió valiente y controlador. Su empeño estaba en igualar cuanto antes el partido. Se lo estaba currando, aunque la puerta estaba bien cerrada. El Toledo estaba completamente aculado, defendiéndose de la tiranía villacañera. Y bien.

Para el minuto 57, ambos entrenadores modificaciones un efectivo. Gala metió a Pepe Delgado, y Lominchar, a Curro. El equipo visitante se quitó de encima el acongoje durante unos minutos, porque la tendencia era la tendencia. Y Javi Colastra, tras un recorte, puso un centro que era un caramelito. No llegó Panocha a rematarlo, y mira que se tiró con todo.

El entrenador local necesitaba más ataque, y entró Lucas para acompañar arriba a su compatriota Mazzocchi. Lo peor es que a Lominchar se le agotaron los cambios de cromos por los problemas físicos de Gonzalo Saiz. Tuvo que sacar a Tomás Cruz. Ya no estaba pasando absolutamente nada. Sin querer atacar descaradamente, el CD Toledo ya no estaba sufriendo atrás.

Pero a falta de algo más de un cuarto de hora, llegó un nuevo arreón rojillo. Mamadou probó suerte desde lejos, pero las grandes opciones se produjeron en la estrategia. Abraham, por Angelito para los últimos diez minutos fue la siguiente decisión de Rubén Gala. El Villacañas ya se estaba acercando a cuentagotas.

Muy cerca del alargue, el derbi provincial se calentó sin necesidad. Jugadores se encararon después de barullos en el área del Villacañas. Rubén Gala quitó a Piochi y Gabri para meter a Loren y Luna. Descaradamente, a defender. Y, como estaba atacando, al Villacañas le pudo caer el segundo con un centro de Marcos hacia Chupi, pero la picadita abajo se marchó fuera. Entre más encontronazos y balones al área, vino la mejor de los locales. Kain centró con la izquierda, y Mazzocchi la tuvo en su cabeza. Remató desviado, así que decidió el gol de Chupi.