El último adiós al escultor Pablo Costilludo

José Cano
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Se nos ha ido el amigo, el artista, el maestro, el poeta de la piedra; aquel que empuñaba el cincel para contar historias, pensamientos y reflexiones

El último adiós al escultor Pablo Costilludo

No solo está de luto la artesanía de nuestra provincia, si no la de toda la región, ya que el pasado domingo 28 de enero recibió cristiana sepultura el cuerpo del que fuera maestro de la piedra y del barro y soberbio espadachín del martillo y del cincel: Pablo Costilludo García-Huertos, quien desde su taller en la ciudad de Consuegra supo transmitir algo tan difícil como el dar vida a la piedra, a los objetos inertes, para de esta forma, crear expresión, crear vida, crear sentimientos… 

Pablo nació en 1954 y comenzó su formación artística en 1973, en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Toledo. Continuó su formación en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (Aguilar de Campoo, Palencia) y recibió una beca de formación de la CEE en Venecia; por otro lado, se formó como profesor de las Escuelas Taller tan extendidas en aquellos años 80 por nuestra provincia y de hecho fue monitor de la Escuela Taller de Restauración de Consuegra en la sección de talla en piedra desde 1985 hasta 1991, colaborando activa e intensamente con la organización del Museo Municipal de aquella localidad.

Por lo que respecta a algunas de sus obras, citaremos en primer lugar en el año 1982 una escultura realizada en chapa metálica sobre base de hormigón (algo que demuestra la versatilidad de materiales con los que trabajó Pablo Costilludo); en 1984 realizó el conjunto escultórico en piedra caliza del caballero de la Orden de San Juan o de Malta, que se ubica frente a la fachada norte de la iglesia de San Juan Bautista de Consuegra. Ya en 1987 realizó otro grupo escultórico en piedra arenisca situado en el paso del Prado de Madridejos. Para el ayuntamiento de Aranjuez talló en 1990 el escudo de la ciudad, ubicado en la fachada principal de las casas consistoriales. En 1991 participó en un proyecto dentro del 60 Simposio Internacionale di Scultura "Nantopiedra 1991", que se celebró en Nanto (Italia). En el año 1993 realizó una edición de 25 esculturas de tirada limitada destinada a la XI Semana Deportivo Cultural del colegio Santa Ana de Madridejos. En 1997 realizó la escultura de Santiago Apóstol en piedra caliza policromada, para la hornacina del pórtico de la parroquia de Santiago Apóstol de Villanueva de Alcardete (Toledo) y en 2003 comenzó la restauración del pórtico de la iglesia de la Asunción de Tembleque. También realizó diversas obras en otras localidades toledanas como Ocaña, Hinojosa de San Vicente o Talavera de la Reina. 

El último adiós al escultor Pablo CostilludoEl último adiós al escultor Pablo CostilludoSi repasamos brevemente las exposiciones colecticas en las que participó Pablo Costilludo, comienzan en 1973 en Toledo, para seguir en Valdepeñas (1975), Galería Círculo 2 (Madrid), el Parador Nacional de Almagro, Valdepeñas y Madrid (1981), Ciudad Real, Consuegra y Toledo (1982), Marbella, Ciudad Real y Consuegra (1983), Cuenca y Rota (1985), Escariche (Guadalajara), Consuegra y Pinto (1987), Galería de La Calzada en La Habana (Cuba, 1988), Alcázar de San Juan y Toledo (1992), Madrid, Cádiz y Quesada (Jaén, 1993), Herencia (2000), Toledo (2001), Museo de Santa Cruz de Toledo (2008) y Caja Rural de Toledo (2009). En cuanto a las exposiciones individuales, destacamos entre otras, la de 1974 en Talavera de la Reina; 1976 en Madridejos; 1979 en Consuegra; 1993 en Toledo y Madridejos; 1994 en Torrenueva (Zaragoza); 1995 en Guadalajara; 1996 en Logroño y 1997 en San Antonio (Ibiza). Esto no es sino un resumen de su dilatada y fructífera carrera, que demuestra la valía y el arte que transmitían las manos de Pablo Costilludo. Su trabajo ha quedado para siempre fijado en fachadas, cornisas, gárgolas o relieves, así como en las esculturas y restauraciones que también ha llevado a cabo, en las que siempre demostró que los métodos y herramientas del pasado, como la gradina, el cincel, el puntero o la maceta de campana, deben ser todavía utilizados para no perder del todo, la esencia y la tradición de los antiguos artesanos.

En la ciudad de Toledo, Pablo también ha dejado parte de su maravilloso legado, por ejemplo, las dos figuras de gigantones que realizó en el año 2013, alegoría de una pareja judía y que desfilan la víspera del Corpus Christi acompañando a los cabezudos y a la Tarasca. También en Toledo, en el año 2011 restauró la tapa y parte del sarcófago, de la tumba de don Gonzalo Ruiz de Toledo, el famoso señor de Orgaz y protagonista del cuadro de El Greco, enterrado bajo el cuadro en la iglesia de Santo Tomé.

Pablo Costilludo recibió diversos premios y reconocimientos a lo largo de su vida, como el diploma de mención especial a la obra ejecutada en el 60 Simposio Internacional que se celebró en 1991 en Nanto (Vicenza, Italia), diploma de primer finalista en la XII Bienal del Tajo (Toledo), finalista "Maestro Artesano", de los Premios Regionales de Artesanía Fundarte Castilla la Mancha y en 2011, el título honorífico de Maestro Artesano de Castilla la Mancha. Pero con independencia de los reconocimientos que recibió durante su vida, no solo queremos destacar en estas líneas su labor como artista, sino también como persona, como amigo, como maestro, como hombre sensible al arte y a la cultura, a  la tradición y a la belleza… Tomamos prestadas las palabras que escribió Enrique Morales sobre el trabajo de Pablo, quien dijo que "las dimensiones de sus esculturas no son grandes, pero en ellas siempre podemos apreciar esa cualidad monumental que, como una energía cautiva, define sus últimos trabajos. Es difícil explicar con palabras lo que el ojo y el tacto perciben inmediatamente". 

Se nos ha ido el amigo, el artista, el maestro, el poeta de la piedra; aquel que empuñaba el cincel para contar historias, pensamientos y reflexiones; aquel que nos deja un gran legado artístico que conservaremos para mantener viva su memoria y su recuerdo. DEP.