Denuncia que no bajan la rampa del bus a su hija discapacitada

L.G.Colao
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Una madre acusa a trabajadores de Monbus, adjudicataria del servicio de transporte urbano, no quieren desplegar la rampa para que su hija, con parálisis cerebral, pueda subir al transporte

Denuncia que no bajan la rampa del bus a su hija discapacitada - Foto: Manu Reino

Una vecina de Talavera ha denunciado que varios conductores de la empresa Monbus, adjudicataria del servicio de transporte urbano en la ciudad, se niegan a bajar la rampa de acceso para personas con movilidad reducida, de la que los vehículos disponen para ser más accesibles. Asegura que la de ayer fue «una más», y que la ocurre desde mediados de diciembre «casi a diario».

Su hija, de 28 años, sufre parálisis cerebral, una discapacidad del 100 por cien que la impide andar sin ayuda. «No se sostiene en pie, ahora va con un andador porque el mes pasado se rompió su silla de ruedas», explica la madre, que se  pregunta para qué tienen los autobuses esa rampa de acceso «si cuando la necesitan, se niegan a bajarla».

Asegura que son solo algunos  los conductores que la han puesto este problema, argumentando que no están en la obligación de bajar la rampa a no ser que se requiera para una silla de ruedas o para carritos de bebés. «No lo entiendo, aunque no tengan la orden, solamente por humanidad, por ver a la niña así», explica indignada.

El último capítulo tuvo lugar ayer cuando el conductor volvió a contestar con negativas a la petición de la madre. «Me ha dicho que no y que no, y se ha puesto pico a pico conmigo», aunque el resto de viajeros le recriminaban su actitud, asegura. «Le decían que qué poca vergüenza y ha estado a punto de irse».  

Ante esta situación, la madre y la abuela de la joven, que estaban también en la parada, se las han ingeniado para que pudiera acceder al autobús. La abuela la ha sujetado mientras que la madre subía el andador y después, «entre las dos, hemos subido a mi hija».  

Afortunadamente, «hay conductores que muy bien, que bajan la rampa sin problema y la ayudan incluso de los brazos».

La joven debe coger al autobús cada día, cuando se dirige a Asprodeta (Asociación ProDerechos de Personas con Discapacidad Intelectual de Talavera), con sede en el barrio de Patrocinio, y muchas veces lo hace sola, cuando su madre trabaja. Asegura que le ocurre tanto cuando coge el autobús a primera hora en plaza del Reloj, como cuando regresa a su casa, en este caso desde el barrio talaverano, e incluso cuando se acompaña de trabajadores de Asprodeta, que le indican al conductor «que es su deber».

«Mi hija necesita siempre ayuda de una tercera persona, a veces pasajeros con corazón la ayudan», asegura desesperada la mujer, que también ha denunciado la tesitura en la oficina de la empresa. El siguiente paso, si no se soluciona, será trasladar la queja al Ayuntamiento.