Pilar Gil Adrados

Entre Encinas

Pilar Gil Adrados


En 2024

04/01/2024

Será una convención más de las que nos sirven de guía a los humanos, pero nos encanta celebrar que el año se acaba para poner nuestro entusiasmo y esperanza en el año nuevo. Quien más y quien menos ya tendrá muchas anotaciones en su flamante agenda de 2024 y, si aún no ha tirado la del año pasado, la tendrá abandonada en el cajón por si, por casualidad, decide recuperar algún asunto pendiente, seguramente incómodo y difícil como los propósitos de año nuevo.
 Repasamos memorias de actividades pasadas, pero nos resultan más sugerentes las prospectivas, las previsiones y las tendencias para el año nuevo, ya que nos señalan lo que el futuro tiene de predecible y nos anuncian los retos que deberemos afrontar. En el caso de la economía en 2024, de particular interés para la mayoría de los españoles, los principales analistas han avanzado que, si bien España evitó en 2023, gracias al sector exterior y el turismo extranjero, la amenaza de nulo crecimiento y elevada inflación, el crecimiento será menor en 2024. Se estima un débil avance del PIB del 1,6% debido, precisamente, a la desaceleración del factor exterior afectado por la subida de tipos de interés. Tendrá consecuencias en nuestra economía y afectará al gasto público que, además, debe someterse a las reglas fiscales en 2024, sobre las que la AIREF advierte que su cumplimiento exige una reducción del déficit estructural del 0,64% PIB anual de 2025 a 2028.
Es curioso recordar que el sector público, y el gasto público, tuvo su origen en la consolidación del Estado Moderno con el desarrollo de una Administración, una justicia y un ejército, con los que -frente a las competencias políticas estamentales de la Iglesia, la nobleza y las corporaciones urbanas- el monarca pudiera imponer el monopolio de la violencia y el orden jurídico legítimo, centralizándose, así, el poder hasta el absolutismo del XVII. Las limitaciones morales que podrían obstaculizar el poder regio ya se habían salvado con la idea de razón de Estado. Concepto planteado por primera vez en 1532 por Maquiavelo en El Príncipe, donde reflexiona teóricamente sobre la ruptura del poder con la religión y la moral, lo que permite al rey hacer lo que haya que hacer para mantener su Estado.
Mucho hemos avanzado políticamente desde entonces y, por ello, el gasto del sector público ha crecido significativamente para atender a las necesidades de la sociedad. De hecho, en España se empleó el 45,8% del PIB en 2023, un gasto público asimilable al de  los países europeos, aunque, según el Banco de España, a diferencia de ellos dedica más del 70% a las prestaciones sociales y al pago de los intereses de la deuda -que asciende al 109,9% del PIB- y tiene poco peso relativo en educación y en inversión pública, lo que suele asociarse, a corto y medio plazo, con menor crecimiento económico y con una mayor desigualdad, al dedicarse menos esfuerzo a las políticas redistributivas premercado, que son las que previenen la desigualdad y refuerzan la equidad Intergeneracional.