La Escuela Municipal de Idiomas premia a sus diplomados con C1

Á. de la Paz
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El concejal de Educación, Daniel Morcillo, muestra su predisposición a aumentar el número de matriculados del centro hasta los 1.200 con una ampliación de la sede situada en el barrio del Polígono

El acto de diplomas de la Escuela Municipal de Idiomas se celebró en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo. - Foto: La Tribuna

La Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo acogió el acto de entrega de diplomas a una veintena de alumnos de la Escuela Municipal de Idiomas que finalizaron el curso pasado su enseñanza en inglés y francés con un nivel C1. El concejal de Educación, Daniel Morcillo, y la directora del centro educativo, Rocío Cascante, participaron de un evento que reunió a los estudiantes titulados, sus familias y el claustro de profesores.

La distinción «plasma vuestra perseverancia», dijo Cascante a sus ya antiguos pupilos. La máxima responsable del recurso educativo municipal defendió la importancia  de «aprender otra manera de pensar acerca de las cosas» a través de un segundo idioma, una formación en «cultura, historia y otras formas de entender el mundo» que, además, abre un nuevo «horizonte» a quienes la cursan. Además, reivindicó «un enseñanza pública y de calidad» que se concreta en un millar de alumnos, la cifra más alta que ha reunido la institución, y nueve profesores.

Iris y Nicolás, dos de los estudiantes reconocidos, leyeron sendos discursos de agradecimiento. La estudiante de francés ofreció un emocionado parlamento en el que reconoció el esmero de sus profesores y la huella que la escuela le ha dejado. También recordó el trabajo de los limpiadores durante la pandemia.

Morcillo valoró tanto el esfuerzo realizado por los jóvenes como «la confianza» depositada en la escuela por sus progenitores. El edil de Educación resaltó la necesidad de tener un bagaje de «preparación» suficiente para poder acceder al mercado laboral en las mejores condiciones posibles. En su discurso, Morcillo alabó el trabajo de una escuela con más 60 años de historia que «es algo más que eso, es una familia» y destacó la labor del profesorado por su «cariño y cercanía» con el alumnado y una «profunda implicación que redunda en la calidad de la enseñanza». 

Además, el representante del equipo de Gobierno confirmó que el Ayuntamiento «valora la posibilidad» de ampliar las capacidades de la escuela en la sede que tiene en el barrio del Polígono. El propósito es alcanzar los 1.200 alumnos, dos centenares más de los matriculados este curso.