Editorial

La piñata de Sánchez y el peligro del doble rasero

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No comprenden cómo el mismo PSOE que dice que penalmente no le parece mal que se quemen fotos del rey se muestra tan indignado por una piñata

El año comienza como acabó, pero con polémicas nuevas. Cambia la fecha, pero no el panorama de crispación. Se estrena nuevo dígito en el calendario, pero se repiten enfrentamientos. La escena política española está más que tensa, y eso se nota en las calles.

Los actos de protesta en la sede del PSOE de Ferraz han subido de tono, y la concentración de Nochevieja estuvo a la altura de las campanadas. Después de dos meses podría pensarse que han perdido fuerza, pero 2024 ha comenzado con un inesperado protagonista en forma de piñata.

La elección de ese elemento podría ser anecdótica, pero si se le añade que tenía forma de muñeco con traje y corbata roja, además de un parecido más que razonable con Pedro Sánchez, todo daba pie a la tropelía que algunos asistentes se empeñaron en protagonizar, colgando y apaleando el muñeco hasta destrozarlo.

Un acto de «violencia fascista», según denunció el portavoz de los socialistas en el Congreso, Patxi López, de lo que la ley puede tipificar como «delito de odio», a la vez que exhortaba al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, a que no justificara semejante acción y la condenara con contundencia. 

«Lo que decimos los políticos en una tribuna no es gratis, y algunos pueden coger nuestras palabras como justificante de sus acciones», añadió Patxi López para dejar clara la postura del PSOE en la cuestión. Una nueva polémica para comenzar el año en la que el PP ha querido tomar cartas tras unas horas de silencio que han servido a sus rivales políticos para señalarles con el dedo. «Cuando se da aire a la extrema derecha, pasa esto», afirmó la nueva número dos del Gobierno de Sánchez, la ministra María Jesús Montero, aprovechando la coyuntura.

Con todo, horas después el PP transmitió su «condena» a ese apaleamiento de la piñata de Sánchez y, en general, a «todo lo que no entra en los límites del respeto», entrando así a valorar la cuestión propuesta por el PSOE pero dándole un giro de tuerca.

Y es que, desde Génova censuran un doble rasero por parte de los socialistas, señalando que fueron ellos quienes el pasado mes de diciembre dieron luz verde a la despenalización del enaltecimiento del terrorismo o de las injurias a la Corona. 

De esta forma, la controversia está servida para los 'populares', que no comprenden cómo el mismo PSOE que dice que penalmente no le parece mal que se quemen fotos del rey o la bandera española se muestra ahora tan indignado por una piñata que simulaba ser Pedro Sánchez.

La lista de ejemplos no termina ahí para el PP, que recuerda que en esa misma concentración también se insultó a cargos de su partido, como el alcalde de Madrid, o cuando en otra ocasión se quemaron muñecos con la cara de Feijóo en Galicia, o fotos suyas en la Diada de Cataluña. Misma condena, mismo rasero.