Jesús Morales

Nada particular

Jesús Morales


Volvió a ocurrir (I)

31/10/2023

Ha vuelto a pasar. Con precisión suiza y puntualidad inglesa otro elemento del patrimonio de Talavera se ha hundido y parece que sin duelo ninguno. Otra vez el desconocimiento, la dejadez, la indiferencia, la desgana, la pereza y todos los sinónimos de desidia que vengan a la cabeza han contribuido para que otra parte del pequeño capital que queda de la herencia de la ciudad se haya venido abajo. Dije que sin duelo y no es exacto, César Pacheco del colectivo Arrabal, uno de los escasos talaveranos a quienes esto del patrimonio importa, ha puesto el grito en el cielo ante tanta desidia. A Arrabal se unirá algún lamento solitario de La Enramá quizá algún grupo de esos que se preocupan por la decadencia talaverana y nada más, la pérdida de parte del edificio del siglo XVI se olvidará sin mayores problemas. Cuestión de culturetas molestos e inoportunos.
El pasado jueves 9 de octubre el titular de portada de La Tribuna de Talavera  destacaba que 'colapsaba la Casa de los Canónigos'. En el interior la detallada información de Leticia Colao comunicaba que 'se cae parte de la cubierta y el muro de la fachada de Los Canónigos', añadiendo que en el derrumbe se habían perdido pinturas murales originales y uno de los medallones del cardenal Tenorio en el complejo del siglo XVI, para el que el colectivo Arrabal había solicitado medidas de salvaguarda.
Adversidades como la ocurrida con los Canónigos  no es nueva en Talavera. Pasó igual años atrás con el Teatro Victoria al que sólo se restauró después de hundirse tras un periodo de lluvias como ha ocurrido ahora.  Tales sucesos ocurren periódicamente en Talavera debido a la eterna falta de mantenimiento y atención al patrimonio común: son los políticos talaveranos. De la Junta no se puede esperar nada hasta que no se hunden las cosas. Por alguna razón Talavera ocupa el último lugar en la fila de sus interés y no sólo en cuestión de patrimonio.