Los vecinos de Almorox recuperan la normalidad

Redacción
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Los vecinos desalojados pudieron regresar a sus casas a última hora de la tarde del lunes. Los cazadores están realizando ya labores para atender a la fauna que se ha visto afectada. Los daños ecológicos son muy graves

Los vecinos de Almorox recuperan la normalidad

El municipio toledano de Almorox empieza a recuperar la normalidad en su día a día. Los vecinos desalojados como medida preventiva de sus viviendas, y alojados en el colegio público del pueblo regresaban  el lunes, a última hora de la tarde, a sus casas de las que tuvieron que salir para evitar posibles intoxicaciones por humo aunque sus viviendas no corrieron peligro de ser atacadas por las llamas.
De este modo, hoy mismo, por ejemplo, empezará a funcionar el cole de verano programado por el Ayuntamiento para permitir la conciliación de las familias de la localidad que tuvo que ser suspendido porque fue en estas instalaciones donde se realojó a las familias de las urbanizaciones.
El alcalde, José Martínez, que desconoce detalles sobre las labores de investigación que se están llevando a cabo sobre las causas de un incendio que se originó el viernes por la tarde en el pinar de Almorox y ha afectado a los municipios madrileños de Cenicientos y Cadalso de los Vidrios, en Madrid, arransando en conjunto más de 3.500 hectáreas, señala respecto a los daños sufridos que han sido «bastante considerables» desde el punto de vista ecológico. «No ha entrado en la zona del pinar donde hay ejemplares más centenarios, se ha quedado muy próximo», matiza el alcalde, «pero los daños son muy graves porque ha afectado a 800 hectáreas y hay que tener en cuenta que Almorox tiene 6.500 hectáreas de superficie».
Es decir, que más del 12% de la superficie de este municipio ha sido devastada por un fuego que ha dejado su negra huella en una zona de especial protección, porque no hay que olvidar que el Pinar de Almorox -que abarca 1.479 hectáreas- está catalogado como zona ZEPA. Así pues, el daño ecológico es «difícilmente reparable», al menos, durante muchos años. 
Un área protegida en un estado muy aceptable de conservación -recoge la ficha descriptiva de esta ZEPA-, albergando rapaces de interés. Y es que en este pinar, que también tiene en algunas zonas encinas,  tenían su ‘residencia’ especies con un alto grado de  amenaza como el águila imperial ibérica, buitre negro  y   la cigüeña negra. También se encuentran numerosas especies  de aves forestales y rapaces nocturnas.
Al respecto destaca el alcalde que la Asociación de Cazadores de Almorox ya ha empezado a trabajar en la zona instalando comederos y pilas de agua para que los animales puedan sobrevivir porque, lamenta el primer edil, «ves a los animales perdiditos proque no tienen ningún tipo de refugio».

Plataforma de daños. En lo que respecta a los efectos económicos señalaba el alcalde que aún es pronto para hacer una valoración pero que ya están trabajando en la recopilación de los informes necesarios. 
«Estamos haciendo los estudios previos para declarar a la zona como proceda», indicaba el alcalde, que lamentaba también que haya muchas personas que han sufrido pérdidas en sus fincas que en algunos casos albergan casas aisladas en las que sus propietarios tenían  algunos animales como gallinas u ovejas...
«Estamos haciendo una plataforma para después poder solicitar las ayudas que correspondan», matiza José Martínez. De este modo, los propietarios de parcelas están informando al Ayuntamiento de los daños sufridos que posteriormente se comprobarán para «poder iniciar los trámites de petición de ayudas donde corresponda».

 

El primer reto de un alcalde con menos de quince días de mandato

 
Ha empezado José Martínez una legislatura con mal pie. El alcalde de Almorox, que acaba de recibir hace dos semanas el bastón de mando se ha enfrentado como estreno a una catástrofe que, afortunadamente, no ha causado daños personales. Ahora bien, se muestra satisfecho del trabajo realizado, porque aunque «han sido tres días difíciles y sin dormir casi», han recibido mucha colaboración y apoyo por parte de decenas de voluntarios y vecinos que han hecho «lo imposible» porque a los efectivos que trabajaban desde Almorox, donde se centró el puesto de mando, «no les faltase de nada» y pudieran trabajar en las mejores condiciones físicas posibles. «La organización ha sido buena, la gente que fue evacuada nos felicitó por el trato y creo que hemos hecho una buena labor gracias a los voluntarios y hemos estado a la altura».
El Ayuntamiento también ha trasladado sus muestras de agradeciemiento a través de las redes sociales.