Devoralibros que quieren seguir leyendo

I.G.Villota
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La escritora María Dueñas y su última novela 'Las hijas del capitán' protagonizan en Toledo el encuentro de clubes de lectura de la provincia, que reúne a 600 de los 2.800lectores, más del 90% mujeres, de las 44 bibliotecas asociadas

La escritora María Dueñas - Foto: Yolanda Redondo

Llegan las vacaciones. Los clubes de lectura se despiden hasta la próxima temporada. Lo hacen después de haber leído siete libros este curso. Una cantidad nada desdeñable sumada a los volúmenes que sus integrantes devoran los fines de semana o durante el verano. Este es un auténtico fenómeno social. En la provincia de Toledo hay 44 bibliotecas vinculadas a la asociación que aglutina a los clubes de lectura, un total de 135 que reúnen a casi 2.800 lectores. Cifras que convierten estos foros culturales no solo en rincones para promocionar la literatura, sino en espacios de democracia e igualdad, especialmente en pueblos muy pequeños, así como en lugares de empatía y de comunicación.  
Así lo destacó la presidenta de la asociación ‘El libro de los clubes’, Mercedes Regidor, de la biblioteca de Talavera de la Reina, quien ejerció de maestra de ceremonias de un acto de ‘fin de curso’ que aglutinó a unos 600 lectores, todos los que cabían en el salón de actos de Eurocaja Rural, en la ciudad de Toledo, más del 90 por ciento mujeres. Hubo quien se quedó con las ganas de participar, pero el aforo es limitado.
La reunión contó con una protagonista indiscutible, la exitosa escritora de Puertollano María Dueñas, que dedicó la tarde entera a la cita. Llegó en torno a las cinco, después de haber pasado un rato en una cafetería de la capital con su tía, que vive aquí. En el encuentro habló largo y tendido sobre ‘Las hijas del capitán’, su última novela, publicada en abril del año pasado, convirtiéndose en el libro de ficción más vendido en España en 2018. Lo hizo sin la presión de hacer ‘spoiler’, toda vez que los asistentes ya habían leído el volumen, de más de 600 páginas, en una época en la que las editoriales piden a los autores ‘recortar’ en papel y cuando los ‘microcuentos’ de 140 caracteres están a la orden del día.
El salón de actos de Eurocaja Rural se llenóEl salón de actos de Eurocaja Rural se llenó - Foto: Yolanda RedondoMaría Dueñas no lo hace, sigue apostando por historias largas e intensas, y todo lo que escribe se convierte en éxito, aunque su mayor logro, confesó, no es vender 5 millones de libros en una década, sino que la literatura siga viva. «Esta es la realidad palpable de que la lectura sigue moviendo almas, y no los seguidores de Twitter», comentó la escritora, quien no se prodiga en exceso en Internet.
Prefiere, dijo, encuentros como el de ayer, que se prolongó hasta las nueve de la noche con una firma de ejemplares que no dejó a nadie sin su dedicatoria. Habló sobre su última historia, en la que ha querido hacer un tributo a las mujeres que luchan contras las adversidades y aquellas que se lanzan a la aventura de la emigración, sin decidirlo, sino siguiendo a un hombre, en este caso a un padre, con una trama ambientada en el Nueva York de 1936.
Dueñas confesó que esta es la primera vez que primero elige la trama y después la localización. Sabía que quería escribir sobre mujeres emigrantes. Pensó en América Latina pero lo descartó porque ya se había hecho. «No lo iba a hacer mejor y la historia es más conocida», dijo. Después se planteó ubicar su historia en Alemania o Suiza, pero como fanática de la peli ‘Un franco, 14 pesetas’, consideró que su libro tampoco mejoraría la trama.
Entonces pensó en Estados Unidos y trasladó a sus tres hermanas malagueñas, Victoria, Mona y Luz, hasta Nueva York. De una barriada de Málaga, con una España devastada y en conflicto, a una ciudad enorme, fascinante y moderna, pese a la crisis.
La escritora recordó que había una colonia de 30.000 españoles censados allí, que serían muchos más, y enfatizó en la profunda labor de documentación previa a la escritura de un libro. «Es lo que más disfruto», manifestó la castellano-manchega, indicando que mucho de lo que cuenta pasó, tal y como lo describe, aunque las peripecias de las tres hermanas Arenas son fruto de su pluma.  
Dueñas explicó que en unos momentos en los que la migración ha ocupado portadas de periódicos, con fuerzas políticas contrarias, ella decidió recordar que nosotros también fuimos migrantes. «Se nos olvidamos que lo fuimos no hace tanto. Nos fuimos para trabajar y pelear», dijo.
La escritora se enfrentó al ‘tercer grado’ de sus lectoras y dedicó más de una hora a firmas ejemplares, no solo de ‘Las hijas del capitán’, sino también de ‘La templanza’, que en breve se convertirá en serie’, de ‘Misión olvido’ y hasta de ‘El tiempo entre costuras’, su primera novela, ambientada en el Protectorado español en Marruecos, que cambió hace una década la vida de esta doctora en Filología Inglesa. El lunes viaja a Tetuán para celebrar el décimo aniversario de una obra que también se llevó a la pantalla televisiva y que no habrá un español que desconozca.