Una práctica milenaria en plena expansión

M. Viqueira (EFE)
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La India celebra el Día Internacional del yoga, una disciplina que aporta fuerza y control a activistas extendidos ya por todo el mundo

Los colegios indios celebraron la jornada con una práctica. - Foto: FAROOQ KHAN

Muchos países del mundo se unieron ayer a la India en la celebración del Día Internacional del Yoga, una práctica milenaria forzada a transformarse por las restricciones de la pandemia del coronavirus, que intenta convertirse en un refugio para la mente y el cuerpo.

Bajo el lema Yoga para el bienestar, los fervientes seguidores de esta práctica en su país de origen, celebraron la jornada con sesiones al aire libre y en casa para conmemorar la fecha decretada por la ONU en 2014.

Varios líderes políticos, entre ellos el primer ministro local Narendra Modi, o el presidente del país, Ram Nath Kovind, pusieron el evento en la agenda con actividades virtuales en las que compartieron sus propias rutinas.

Un hombre, en un parque de Chennai. Un hombre, en un parque de Chennai. - Foto: IDREES MOHAMMEDPese a que por segundo año consecutivo no se organizó ningún evento multitudinario para evitar la expansión de la COVID-19, «el yoga se ha convertido en un rayo de esperanza» en la lucha contra la pandemia, destacó Modi, un ferviente yogui y promotor de la celebración. «El yoga ayuda a las personas a ganar confianza para combatir esta enfermedad», agregó.

La disciplina oriental, que tiene su origen en los antiguos vedas (palabra que significa sabiduría), las escrituras hindúes que datan del 1.500 antes de Cristo y forman la base de la religión hindú, ha tenido un nuevo despertar con el impulso del Gobierno de Modi que justo ayer lanzó una aplicación, el m-Yoga, para facilitar la práctica alrededor del mundo.

Esta práctica nos enseña que «pueden existir muchos problemas, pero tenemos infinitas soluciones dentro de nosotros. Somos la mayor fuente de energía del universo», sobre todo en una época para la que nadie estaba preparado, señaló Modi.

Times Square, en Nueva York, acogió un encuentro. Times Square, en Nueva York, acogió un encuentro. - Foto: ANDREW KELLY«El yoga es mucho más profundo que una parte física y práctica. Aunque tu preparación física también ayuda a obtener fuerza, a desafiarte a ti mismo y fortalecer la mente, esto es solo una herramienta más», explicó la yogui india Bindiya Sabharwal.

«La meditación te aporta mucha claridad para enfocar tu atención de manera que solo puedes concentrarte en el camino correcto para ti. Te hace tomar la mejor decisión por ti mismo. Una vez que tomas una decisión, tienes que vivir con ella, y el yoga te da la fuerza para sentenciar cualquier decisión que quieras tomar», añadió.

Esta misma visión la comparte la yogui india Rohini, que explica que el beneficio del yoga puede desvanecerse si simplemente lo toman como «una nueva forma de hacer ejercicio», y no como «un estudio para cambiar su estilo de vida».

Sesión en los antiguos cuarteles de Nueva Delhi.Sesión en los antiguos cuarteles de Nueva Delhi. - Foto: ADNAN ABIDI«Si eliges la forma correcta de hacer yoga, que te ayuda a equilibrar tu personalidad, puede hacer maravillas en ti, pero si terminas eligiendo la forma incorrecta, puedes lastimarte aún más», detalló la maestra .

Pero más allá de los beneficios físicos y mentales, la expansión del yoga ha logrado crear una comunidad de seguidores que traspasa fronteras. Es el caso Manav, un profesor de esta disciplina en la región costera de Goa que solía recibir centenares de estudiantes internacionales dispuestos a iniciar su viaje espiritual en su escuela, y que ahora debe guiarles desde casa a través de su ordenador en la modalidad de clases on line.

«El yoga es como una comunidad de vecinos. Durante años, la gente vino a practicar con nosotros, retornó a su país y volvió de nuevo», detallaba ayer.

 

Más allá de lo presencial

La pandemia no ha frenado que mantenga el contacto con sus antiguos alumnos: de hecho, algunos de ellos siguen participando en sus clases; y tampoco ha impedido que otros nuevos ingresen en la escuela, interesados en adentrarse en una práctica cuyo proceso de aprendizaje lleva su tiempo.

El estudio del yoga no termina nunca, «tu puedes estar haciendo las mismas poses todos los días, pero eso no significa que estés progresando. Todos los días tienes que ver, sentir cuán lejos puedes llegar en cada pose, y para ello necesitas ser positivo», anotó.

La práctica de esta disciplina es de gran ayuda. «Aunque no lo planees, tu vida se convierte en una rutina y desarrollas estabilidad mental. Tú como persona te vuelves más humilde, no querrás lastimar a nadie y podrás hacer de todo», concluye.