Santo Domingo arreglará el muro abombado en La Granja

J. Monroy
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El Ayuntamiento elevó a las religiosas una orden de ejecución sobre el muro el pasado 10 de abril, en la que les daba quince días para desarrollar las obras necesarias

Santo Domingo arreglará el muro abombado en La Granja

Las religiosas de Santo Domingo el Real han comunicado al Ayuntamiento que están trabajando en el arreglo del muro abombado, que amenaza con desplomarse en el paseo de la Granja. Ya tienen arquitecto y han hablado con una empresa para acometer la obra. Mientras tanto, el Ayuntamiento, a través de la Policía Local, ha asegurado la zona y ha pedido a las religiosas que le mantengan informado de la evolución de esta actuación, en la que podría colaborar el Consorcio.
Fue el 10 de abril, cuando el Ayuntamiento elevó al convento una orden de ejecución sobre ese muro, tras el informe que los bomberos habían efectuado del mismo. El Servicio de Extinción y Prevención de Incendios observó que el muro de contención del convento en la subida de La Granja presentaba un abombamiento en su cara exterior, con pérdida de mortero de agarre, lo que dejaba algunas piedras al aire. Se trata, explica el concejal de Urbanismo en funciones, Teo García, de un muro que limita la propiedad del convento con la acera en la cuesta de La Granja. La situación descrita por los bomberos en abril hizo necesaria la adopción urgente de medidas para el cumplimiento por parte de la propiedad del deber de mantener el inmueble en condiciones de conservación y seguridad, según la normativa actual.
De ahí que entonces se diera quince días al convento para la reparación del muro de cerramiento afectado, en el que se ha apreciado el abombamiento, así como un análisis técnico de la totalidad del muro en La Granja. Son obras que buscan el mantenimiento de las condiciones mínimas de seguridad y salubridad, y se tenían que desarrollar con control arqueológico y el conocimiento del Ayuntamiento. No en vano, apunta García, se trata de un elemento integrado, declarado BIC, por lo que se dio traslado de la resolución a Cultura. En tres meses, además, la propiedad tenía que inscribir el informe de evaluación del edificio en la Dirección General competente. En base al mismo, se derivarán otras medidas para que el edificio tenga unas condiciones mínimas de salubridad, ornato y seguridad para los usuarios de la vía y los vecinos.
El 10 de mayo las religiosas se comprometieron a actuar. Se estaba estudiando el proyecto para poder llevarlo a cabo «en el tiempo más breve posible». Además, orientaron al Ayuntamiento a proteger con una valla el espacio, cuestión que terminó por hacer la Policía Local.