Declarado culpable el acusado del homicidio de El Carpio

J.M.
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Declarado culpable el acusado del homicidio de El Carpio - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

El veredicto consideró por unanimidad la culpabilidad de Avelino. El otro acusado, que se enfrentaba a 5 años de cárcel, fue declarado no culpable de los golpes al padre de la víctima

El jurado popular ha resuelto muy rápidamente el veredicto por el crimen de Alberto Cambronera en la calle de La Luz de El Carpio de Tajo el 22 de mayo de 2017. Los cinco hombres y cuatro mujeres integrantes del tribunal consideraron culpable por unanimidad a Avelino M. M. del homicidio. La sección segunda de la Audiencia Provincial deberá valorar ahora la petición de 15 años de cárcel de la Fiscalía, el máximo permitido para estos delitos, y los 10 de la defensa, mínimo de la horquilla por las lesiones graves recibidas y por ser una contienda. El jurado dictó también por unanimidad como no culpable a Eduardo J. J. por un delito de lesiones con instrumento peligroso al padre de la víctima mortal.
El tribunal popular leyó hacia las 19 horas el veredicto después de que concluyeran unas seis horas antes las conclusiones de las partes: la Fiscalía, la acusación particular, la defensa de Avelino y el letrado de Eduardo. El jurado deliberó rápidamente y dio credibilidad a los argumentos del ministerio fiscal y la acusación.
La fiscal consideró que se trató de una agresión recíproca entre Alberto y Avelino y apostilló que está probada la participación de este último como autor de los hechos por los testimonios del padre de la víctima mortal, Domingo, y de la pareja sentimental del fallecido, M. L. P. «Ella describió el objeto», dijo sobre el instrumento utilizado para la muerte, que no fue localizado.
La representante del ministerio público rebajó en las conclusiones la calificación de asesinato a homicidio porque la víctima no recibió la agresión por sorpresa o sin capacidad de reacción. Así, concedió que «probablemente» Alberto fuera el autor de la puñalada grave que recibió Avelino en un costado. Al margen, abundó en que el acusado tenía la intención clara de matar al finado y lo consiguió con «una herida mortal de necesidad».
«Cuando una persona dice la verdad, lo dice desde el principio», dijo para atacar los cambios de versión del principal acusado y rescató que dijo en un principio a la Guardia Civil que sus lesiones se debían a una rotura de cristales. «Porque sabe que ha pasado algo muy grave», destacó la fiscal, quien dio total credibilidad a la versión del padre de la víctima y a la pareja del muerto. «Ella dijo que el instrumento era algo parecido a una aguja de tejer», recordó. Así, los peritos acordaron que se trataba de un objeto sin filo y con una punta más bien roma y redondeada. Así, salió a colación durante el juicio un destornillador, una espada de primera comunión, una llave Allen o un punzón. Y concluyó: «Estoy convencida de que vio el instrumento porque lo describió».
De esta manera, hizo hincapié en que el acusado tuvo que hacer cierta fuerza para que penetrara el instrumento entre 20 y 30 centímetros para alcanzar el corazón con una trayectoria horizontal. «Va directamente al corazón. Es un golpe limpio», aseveró. Y añadió:«No ha sido por casualidad ni de forma fortuita. Cuando alguien clava, sabe lo que está haciendo».Asimismo, descartó que fuera en legítima defensa.
«in dubio pro reo». Por su parte, la defensa de Avelino intentó la no culpabilidad basándose en el testimonio de la testigo protegido, «que coincide al 95 por ciento con la versión de Avelino y Eduardo», y otro vecino y desechando la verosimilitud de las declaraciones de la pareja de Alberto y del padre de la víctima. «No se sostienen por ningún lado», apostilló el letrado. Al respecto, consideraba que el padre no vio al autor de la agresiónde su hijo y sostenía que la pareja de Alberto no estuvo presente en el lugar de los hechos. «Verlo no lo ha visto nadie», dijo para lograr convencer al jurado.
A esta altura, apuntó que ningún arma aportada por la Guardia Civil era compatible con la usada para matar a Alberto Cambronera. Y subrayó sobre las pruebas aportadas en el juicio contra Avelino: «No hay indicios físicos o químicos que lo determine». Así, el letrado recurrió al latín ‘In dubio pro reo’. En caso de duda, a favor del reo, pero el jurado creyó probada la culpabilidad de Avelino M. M., quien lleva en prisión preventiva desde el 25 de mayo de 2017 por estos hechos.
El otro acusado sí logró la declaración de no culpabilidad del jurado popular por golpear en la cabeza en cinco ocasiones al padre de la víctima mortal durante la reyerta en una calle de El Carpio de Tajo. Por ello, se enfrentaba a una pena de cinco años de cárcel.