Parroquias homologadas para la fase 1

M.G
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Las iglesias se adaptan para la desescalada con un estricto protocolo para evitar contagios. La Parroquia San José Obrero ultima los preparativos para abrir las puertas en la fase 1. Se medirála temperatura con un termómetro digital y se guardar

Parroquias homologadas para la fase 1

Como Dios manda, se suele decir, pero en estos momentos hay que adaptar la expresión porque la vuelta a la oración y al culto en las iglesias cuando Toledo entre en la fese 1 será como mandan las medidas sanitarias para garantizar seguridad y evitar contagios por coronavirus.
La Parroquia San José Obrero, en el Polígono está a punto de abrir sus puertas, lo más probable es que pueda hacerse la próxima semana, y su parróco José Antonio Jiménez, conocido como ‘Quillo’, está ultimando los preparativos para tenerla lista y acoger a los fieles. «Hay que seguir las normas de la Conferencia Episcopal», explica y las que ha emitido el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, en la entrada, en el interior y a la salida de las iglesias siguiendo un estricto protocolo higiénico a diario.
Las iglesias dispondrán de personal voluntario para guiar a los fieles en cuanto pongan un pie dentro y únicamente se podrá contar con un tercio del aforo, con lo que en San José Obrero se podrá dar misa siempre que guarden 1,5 metros de distancia entre ellos. En este caso, un matrimonio -Ana y Pedro- han repartido de manera gratuita pequeñas cruces de vinilo a la parroquia para colocarlas en los bancos a modo de señalización y saber dónde sentarse. Las personas que acudan a misa o a rezar tendrán que llevar mascarilla y las manos lavadas, se desinfectará la suela de los zapatos a la entrada, como en otros muchos locales  de cara al público, y habrá  gel desinfectante a la entrada.
Además, la Archidiócesis de Toledo ha editado un cartel en el que se pide dejar en casa anillos, pulseras y collares, recomienda salir de las iglesias de manera escalonada,  guardando la distancia de seguridad, dando preferencia a los últimos bancos, y evitar corrillos en las inmediaciones.
«Las puertas de las parroquias estarán abierta para que se pueda ventilar», explica Quillo. Las nuevas normas también recomiendan ocupar prmero los bancos delanteros, mantener la mascarilla puesta hasta la salida de  la iglesia y no dejar nunca los guantes y las mascarillas sobre los bancos. El párroco también ha adquirido un termómetro digital que mide a medio metro la temperatura como medida preventiva extra.
La pandemia también ha obligado a suprimir el gesto de la paz durante las misas, a evitar los coros, ya que únicamente se permite un solo cantor o músico, y se ha acordado que el cepillo se pasará a la salida de la parroquia.
Además, la comunión se dará preferiblemente en la mano y Quillo espera que los fieles acepten la medida, aunque la Sagrada Forma se podrá depositar en la boca si alguien lo quiere expresamente a pesar de que se desaconseja por los riesgos de transmisión del virus.
Las iglesias se centrarán en las misas habituales y en algunos funerales, pero la mayor parte de las bodas se han trasladado al próximo año, al menos, en San José Obrero, y los bautizos y comuniones se retrasan hasta septiembre y octubre.
Desinfección. Las iglesias tienen previsto aumentar el número de misas si se superan los aforos. En el caso de que a San José Obrero acudan más fieles de los que en principio están previstos, los voluntarios indicarán que no se puede pasar, pero se puede seguir la eucaristía desde fuera porque se dispondrá de megafonía, pero la mejor solución es acudir a misa en otro horario.
Quillo cree que la vuelta de los fieles será progresiva a pesar de que San José Obrero se llena y obliga a los pequeños a sentarse en el suelo en la misa los fines de semana. «Los mayores van a tardar en salir y los pequeños también, creo que hasta septiembre no vamos a ver a muchos niños por aquí», explica el sacerdote, convencido de que el público mayoritario será adulto, también familias que no sean vulnerables.
La desinfección seguirá unas estrictas pautas. Silvia, con mascarilla y guantes, pasará el suelo entre misa y misa con productos específicos y los bancos y elementos de madera con alcohol rebajado para evitar que se deterioren. Por tanto, esta parroquia estará 100% homologada.