Medidas de antitaurinos al sector taurino

Dominguín
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Al sector se le han aplicado las medidas más restrictivas, autorizando la presencia de una persona cada nueve metros cuadrados, dejando la plaza de Toledo en 258 plazas, de un aforo de 8.244.

Medidas de antitaurinos al sector taurino

Las diferentes fases de transición a una ‘nueva normalidad’, anunciadas por el Gobierno de España, nos han dejado un calendario en el que paulatinamente se va volver a poder realizar actividades hasta ahora restringidas o prohibidas. Dentro de estas actividades está la Tauromaquia, el segundo espectáculo de masas del país tras el fútbol y el primero en la provincia y en la región, por delante de disciplinas como el cine, el teatro, los espectáculos musicales o artes escénicas.
El proyecto que el Gobierno prevé discriminar al sector taurino, relegándole a unas posibilidades nulas de la vuelta a la normalidad. Se encuentra expresamente recogido en la ‘Fase 3’ donde se establece la presencia de una persona por cada 9 metros cuadrados.
Quien haya planteado esta medida leonina no conoce un recinto taurino, pues la mayoría son al aire libre, lo que reduce el riesgo de contagio, y además al estar numerados los asientos podría aplicarse el distanciamiento que se contempla en artes como el cine, teatro, auditorios o espacios con butaca. Por lo tanto, lo que se establece es un desprecio y ataque al sector de manera frontal lo que impide una igualdad entre actividades, una rentabilidad y una viabilidad del sector que es abocado por parte del Gobierno a no tener ningún tipo de actividad. Un trato igual que otras actividades culturales, sería la solución más correcta equipararlo a las fases previstas, con una ocupación de un tercio del aforo desde el 25 de mayo y de mitad del mismo desde el 8 de junio.
La ciudad de Toledo cuenta con diferentes espacios capaces de albergar eventos culturales de amplia capacidad, el Teatro Rojas, el Auditorio ‘El Greco’, ‘Puy du Fou’, los Cines de ‘Luz del Tajo’ y la plaza de toros. Todos ellos van a poder reconducirse hacia la normalidad, pero con restricciones de aforo diferentes que no atienen a ningún criterio.
Por ejemplo, el Teatro de Rojas cuenta con un aforo numerado entre platea y sus diferentes pisos de 470 plazas. Se le va a permitir volver a abrir sus puertas para espectáculos primeramente para 157 espectadores y luego para 235. Pero lo sorprendente es que un edificio como el Rojas, podría elevar el patio de butacas, reducirlas y con una maquinaria histórica del siglo XIX, resolver un problema del siglo XXI.
Pero el coso de Mendigorría, es el ejemplo de que algún antitaurino anda detrás de los designios de ‘expertos’ para decidir cuál debe ser su ocupación y aforo. En la plaza de toros caben sentados y numeradas 8.244 personas, divididas en tendidos y gradas. Cada tendido tiene un aforo aproximado de 735 personas y una superficie aproximada de 250 metros cuadrados, por lo que quedarían reducidos a una capacidad de entre 32 y 36 personas. La plaza de toros de Toledo en esta asfixia incongruente quedaría con un aforo de 258 personas entre los tendidos y las gradas manteniendo el criterio gubernamental.
También resulta de calcular el espacio dedicado a los espectadores en el coso que anda en torno a los 2.400 metros cuadrados, a los que habría que quitar, accesos al ruedo y tendidos, así como la meseta de toril, quedando en unos 2.325 metros cuadrados, ocupando cada espectador la superficie de los 9 metros cuadrados mencionados, resulta los 258 asistentes al coso.
Esto le supondría la ocupación de algo más del 3%, dato que llama la atención si se compara con los recintos y aforos de la propia ciudad de Toledo.
Cosa curiosa es que no se sabría si entre esos 258 asistentes están también por ejemplo la banda de música, que son en torno a los 20 componentes, que guardando la distancia ocuparían prácticamente un tendido. El palco presidencial sólo estaría ocupado por el presidente situándose su asesor veterinario tres metros a su derecha y el artístico tres metros a su izquierda. Unas situaciones que se darían y serían más propias de una película de Berlanga, por el plan al que se aboca al sector con esta decisión de esta fase.
La Fase 3, también prevé la capacidad máxima de un parque temático, sentados y guardando las distancias en 800 personas, por lo que los espectáculos de ‘Puy du Fou’ serían los eventos con más afluencia. De celebrase eventos en el auditorio ‘El Greco’, podían asistir hasta 482 personas de un aforo de 925 butacas. Hasta en los propios cines se podría ocupar la mitad de sus salas en su fase última.
Está claro que lo primero son las medidas sanitarias que controlen el contagio y la propagación de la Covid-19, cosa que nadie pone en duda, incluso como hemos conocido hace pocos días, suspendiendo la corrida del Corpus Christi. Pero con las medidas de prevención similares, ante eventos en lugares con asientos numerados, no cabría discriminación alguna por lo que todo apunta a que haya un movimiento velado para que este año al Tauromaquia quede a cero.
No es que el sector taurino pida más que nadie, pero tampoco menos, por lo que la apreciación determinante de la superficie de cada asistente a ellos, no se ha tenido en cuenta a nadie que mínimamente conozca, más aún cuando en su mayoría son promovidos por empresas privadas que deben hacerse cargo de los gastos con los ingresos que suponen las taquillas en su mayoría.