El arzobispo recuerda que «toda vida es sagrada»

J.S.
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Francisco Cerro anima también a los toledanos a no caer en la «superficialidad», a la que califica como el «mal de nuestro tiempo».«Ser superficial es quedarse en la encuesta, en los números, en los datos fríos», argumenta

Francisco Cerro, arzobispo de Toledo. - Foto: Manu Reino

«Toda vida es sagrada, es un don de Dios que hay que proteger desde que somos engendrados hasta el final de la existencia. Cada persona que comparte nuestra vida es un regalo y, cuando la perdemos, nos deja un profundo vacío e interrogante».
Este es uno de los principales mensajes que lanza el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, en su escrito semanal consciente de que desde que se desató la emergencia sanitaria por la propagación del coronavirus sólo en nuestra provincia  han fallecido 569 personas.
Asimismo, Francisco Cerro anima a los toledanos a no caer en la «superficialidad», a la que califica como el «mal de nuestro tiempo».
«Ser superficial es quedarse en la encuesta, en los números, en los datos fríos. No seamos superficiales viviendo la vida sin fondo. Algunos viven en estos momentos una libertad superficial. Son como aquellos taxis que se definen como libres cuando vagan vacíos y sin rumbo por la ciudad. Tenemos la oportunidad en estos momentos de crecer por dentro para servir por fuera», argumenta.
El arzobispo hace un llamamiento a «trabajar juntos en solidaridad y caridad» para salir de la crisis. «Sin permanecer y estar unidos estamos abocados al fracaso y a no dar respuesta adecuada a la pandemia», concluye.