Los vendedores ambulantes piden la vuelta de los mercadillos

Leticia G. Colao
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El sector pide «poder trabajar» tras la prohibición de mercados y casi un completo parón económico. Aseguran que el suyo es un escenario «seguro, al aire libre y con todas las medidas»

Los vendedores ambulantes piden la vuelta de los mercadillos - Foto: Manu Reino/EFE

Más de un centenar de vendedores ambulantes se manifestaron ayer en Talavera para reivindicar la vuelta de su actividad económica en los mercados y mercadillos de la ciudad y su extensa comarca, afectada por las restricciones en los 78 municipios de su área sanitaria. La de ayer fue una reivindicación con carácter local, del sector que trabaja fundamentalmente en esta parte de la provincia, pero también en localidades de Ávila y Extremadura.
Al grito de «queremos trabajar» partieron en manifestación desde el recinto ferial de La Alameda, donde cada miércoles ubican sus puestos en uno de los mercados ambulantes más grandes de la zona centro, no obstante, suma 220 puestos cada miércoles y otros 28 los domingos. Ayer también era miércoles, pero no pudieron ejercer su actividad laboral, restringida en la ciudad desde el pasado 11 de septiembre, sumando ya seis semanas de parón.
 «Nuestra principal reivindicación es que nos dejen ejercer nuestra actividad, se han tomado medidas por parte de autoridades sanitarias y autonómicas que no tienen sentido, nuestro colectivo no se merece este trato tan discriminatorio», indicaba a La Tribuna Nicolás Cortina, portavoz de la asociación ‘Orgullo Ambulante’, promotora de la protesta. Para justificarlo, añadió que su trabajo «es al aire libre, es seguro y no hay razones, ni motivo, ni justicia para que se nos tenga en esta situación», más aún porque en este tipo de mercados «no se ha dado ni un solo brote en toda España».
Los vendedores ambulantes piden la vuelta de los mercadillosLos vendedores ambulantes piden la vuelta de los mercadillos - Foto: Manu_ReinoSu realidad, la de no poder poner su puesto mas allá de uno o dos días a la semana se complica cuando se comparan con el resto del sector comercial. La venta ambulante es pequeño comercio, indica Cortina, y así aparece en el epígrafe del IAE, ‘Comercio al por menor fuera de establecimiento comercial permanente’. Sin embargo, recuerda, «a nosotros nos tratan de forma diferente cuando tenemos las mejores condiciones, porque trabajamos al aire libre»; además, destaca las grandes aglomeraciones de personas que se juntan cada día, más aún los fines de semana, en las grandes superficies. «Por eso, esto es discriminación de los pies a la cabeza».
La situación es de «total incertidumbre» porque de la venta ambulante viven centenares de personas en toda la zona de influencia de Talavera. Se trata además de una actividad muy familiar, donde la mayor parte de los miembros de una familia trabajan en el negocio, muchos de ellos heredados de padres y abuelos y traspasados de generación en generación.
Los que trabajan estos días lo hacen poco y trasladándose a provincias aledañas, «donde hay menos restricciones». La mayoría de los compañeros trabajan uno o dos días a la semana como máximo, y así no se puede mantener ningún tipo de negocio, ni de familia ni casa».
Es el caso de Diego García, con un puesto de textil del hogar. Esta semana solo ha podido trabajar el lunes en Candeleda, Ávila, «y trabajando cuatro días al mes no te da para comer, para los tres niños, pagar luz, agua...».
García destaca que además de lo injustificable de esta medida, en Talavera podría ponerse el mercadillo «sin ningún tipo de problema» porque para ello «hay una explanada increíble, hay hueco de sobra, y además se abrió una calle más», dice mientras mira el espacio de mercadillo, ayer sin puestos.
Esteban Díaz sufre el mismo problema aunque él puede trabajar hasta tres días por semana al residir en Talarrubia, Badajoz. Aún así, asegura que es poco para el mantenimiento de una familia. «De este sector viven miles de familias, y en esta zona, si te quitan Talavera es como si nos quitaran la espina dorsal».


España vaciada. Desde ‘Orgullo Ambulante’ inciden además en la necesidad de sus puestos para los numerosos pequeños pueblos a los que abastecen no solo de comida, sino también de ropa, calzado o textil del hogar. Consideran que el cierre de esta actividad obliga a sus vecinos a desplazarse a otros municipios, provocando un movimiento que por otro lado piden evitar para reducir contagios. Asimismo, «no reconocen la labor de servicio que la venta ambulante hace en estas poblaciones pequeñas y luego se nos llena mucho a todos la boca de esa España Vaciada y haciendo esto se favorece que esta España se vacíe aún más».
En la plaza del Pan, los vendedores contaron con la presencia de los concejales de Mercados, Roberto Gallegos, y Protección Social, Nuria Sánchez, quienes mostraron el apoyo a sus peticiones.