CLM reclama una desescalada «sin fronteras» y con unidad

Javier D. Bazaga / Madrid
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El consejero de Sanidad interviene en la comisión general del Seando emocionado pero dispuesto a fomentar la colaboración interregional.

El consejero de Sanidad, Jesús Fernández, ha representado a la región en el Senado. - Foto: JUAN LÁZARO

 «Son momentos muy difíciles». Con esta expresión inició su intervención el consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha ayer en el Senado. Desde su escaño en la comisión general de las comunidades autónomas, que se celebró este jueves en la Cámara Alta y presidió la ministra de Política Territorial y Administración Pública, Jesús Fernández Sanz intervino, emocionado, para poner en valor que la superación de esta crisis sanitaria «no debe tener fronteras».
 

Comunicación contínua con otras comunidades. Fernández aseguró que habla «a diario» con compañeros y otros consejeros de distinto signo político para poner en común el trabajo y las actuaciones. «Pero da igual», aseveró, ya que en su opinión «así se demuestra la unión». El consejero admitió que la cercanía a Madrid, principal foco de la pandemia en nuestro país, ha tensionado el sistema sanitario regional, pero no dudó en agradecer a la comunidad vecina «su ayuda».
No obstante, también se refirió a Castilla y León como una de las regiones que ha presentado resultados similares con un perfil geográfico y demográfico parecido, por lo que incidió en que tanto el momento actual como la desescalada hasta alcanzar la nueva normalidad se debe realizar “sin fronteras”. Ahora es el momento dijo, de mantener las “ideas claras” y las propuestas “comunes”. No abordó en cambio, como sí hizo el presidente de Castilla y León, la opción de manejar el criterio del área de salud frente al criterio de la provincia para relajar el desconfinamiento.
«Nuestro sistema sanitario ha dado la talla» afirmó, tanto el nacional como el autonómico en una situación en la que la región, dijo, ha sido «muy azotada». Esta crisis ha hecho que Castilla-La Mancha tenga hoy una mayor capacidad de respuesta. Fernández recordó que ya el 29 de enero se creó un grupo de expertos para analizar las enfermedades emergentes. Todavía ni se podía imaginar el efecto de aquel virus detectado en un país tan lejano como China. Un mes más tarde, con el primer caso de la región, todavía se hablaba de «casos importados». «Parecía que nos iba a tocar de lejos, y nada más lejos» admitió el consejero ante los representantes de las comunidades autónomas presentes en esta sesión del Senado.
En lo positivo, el responsable de la sanidad regional dijo que esta crisis ha conseguido que se hayan cuadruplicado las UCIs, y se hayan ampliado las camas en 1.300 más de las que se tenían. En cuanto al personal, se ha contratado a más de 4.300 profesionales con lo que se ha pasado de 30.000 a cerca de 34.500. «Es un barbaridad», reconoció en la Cámara Alta.
Tras los más de 20.000 contagios de la Comunidad, las dificultades con los EPIs, o los respiradores de Turquía que «buenos dolores de cabeza nos han dado», Fernández Sanz puso en valor que «hemos pasado de hablar de la Sanidad a hablar de la Salud», y eso es importante dijo, porque se habla de la prevención.


«Este maldito virus». El consejero inició su intervención emocionado ante la situación, sumándose a las condolencias del resto de representantes de las comunidades autónomas por el fallecimiento de las más de 24.000 personas a causa de «este maldito virus» según lo calificó, y no poder despedirlas en las circunstancias en las que estamos acostumbrados dijo, «desde la cercanía aunque sea en el dolor».