Alerta roja para la torre y el castillo de Malamoneda

Redacción
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La asociación Hispania Nostra ha incluido este elemento patrimonial en su lista roja. El alcalde lamenta el abandono que está sufriendo este BIC

Alerta roja para la torre y el castillo de Malamoneda

redacción / toledo
Cuarto elemento patrimonial de la provincia de Toledo que engrosa, en lo que va de año 2020, la  Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra. El «peligro de caída de la torre y de la fachada principal del castillo» de Malamoneda, ubicado en el municipio de Hontanar, ha sido el último   miembro que se ha integrado en este listado con el que Hispania Nostra busca «dar a conocer y proteger aquella parte de nuestro Patrimonio cultural y natural que se encuentra en abandono y en peligro».
El alcalde de Hontanar, Juan Manuel Muñoz, que desconocía la inclusión de este elemento en la Lista Roja, lamenta que se haya dejado abandonado un recurso patrimonial que podría atraer más turismo a la localidad. Recuerda el alcalde de este pequeño municipio de 140 habitantes que hace algo más de tres años se llevó a cabo una excavación cuyos resultados desconocen y que desde entonces no ha habido ningúna actuación en este Bien de Interés Cultural (BIC) de 2008  que está considerado como uno de los enclaves históricos más importantes de Los Montes de Toledo y que ha sido, y sigue expuesto a ello, a numerosos expolios.
Según recoge Hispania Nostra en su documento de inclusión en la Lista Roja «el conjunto medieval se encuentra en mal estado de conservación». Así, expone, tanto la torre como el castillo han sufrido «un expolio continuado durante los últimos años». 
En cuanto a la torre, de la que se conserva la mitad, presenta la pérdida de grandes sillares en la parte inferior de sus dos esquinas, aunque con mayor incidencia en el lado oeste. En lo que respecta al castillo, presenta un estado «más aceptable de conservación, a excepción del lienzo este, donde se ubica la puerta»; en él se aprecia la pérdida de material en la base del muro y el minado de la esquina que no está derrumbada.
La torre y el castillo de Malamoneda, que fueron construidos en el siglo XIII, sirvieron de fortaleza y refugio para los antiguos habitantes de Malamoneda, un poblado contiguo al castillo que fue establecido tras la reconquista cristiana del siglo XII. A pesar de que las construcciones que se conocen en la actualidad son de la época de la reconquista, el enclave ya debió ser habitado por romanos e, incluso, durante la Edad de Bronce. 
En 1210, Malamoneda fue entregada por el rey a Alfonso Téllez de Meneses, con el fin de revitalizar la repoblación de la zona y éste, a su vez, la cedió momentáneamente a Roberto de Gales, antes de vender el castillo y todo el enclave -con otros de sus bienes en la zona- al arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada en 1222.
En 1243 pasó a poder regio y, tres años después, a manos del concejo de Toledo en cuyo poder se quedó hasta las desamortizaciones del siglo XIX.
A partir del siglo XIX, el poblado quedó abandonado y, por consiguiente, también el castillo y la torre.
Desde entonces, señala el informe de Hispania Nostra, todo el conjunto arqueológico de Malamoneda, en el que se incluyen ambos inmuebles, «ha sido víctima de continuos saqueos y si bien durante los últimos años se han llevado a cabo trabajos de investigación y excavación arqueológica con el propósito de iniciar un proyecto que ponga en valor el yacimiento y revitalice la comarca, todavía no existe ningún plan de actuación».

necrópolis. Junto a los restos del castillo y la torre, se encuentra una necrópolis rupestre, con cerca de 100 sepulturas, que según los estudios puede tener su origen una posible cronología romana asociada a las estelas funerarias, continuando hasta etapas medievales, en forma de tumbas individualizadas excavadas sobre las masas y bolos de granito y que se documentan a lo largo de toda la mitad norte del yacimiento.