Nicolás: «Que el siglo V no nos impida vivir en el XXI»

I.G.Villota
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«Unos pensamos que todo lo que hay ya ha salido y otros que debajo hay unas ciudades y unos templos maravillosos», sostiene el presidente de Fedeto, quien apremia una «investigación» exhaustiva sin «impedir» el desarrollo de la ciudad

Nicolás: «Que el siglo V no nos impida vivir en el XXI» - Foto: David Pérez

Era opinión esperada y la expresó con contundencia. «Que el siglo V no nos impida vivir en el siglo XXI». Así lo manifestó el presidente de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), Ángel Nicolás, en referencia al futuro de Vega Baja, justo un día después de que este diario publicase la reunión mantenida para hablar sobre el Plan Especial de Vega Baja entre el concejal de Urbanismo, José Pablo Sabrido, y el arquitecto Joan Busquets, redactor del Plan Especial del Casco histórico de Toledo.
«Unos pensamos que todo lo que hay ya ha salido y  otros piensan que debajo hay unas ciudades y unos templos maravillosos», afirmó el responsable de la Patronal toledana, en la misma línea, aunque más suave, a la expresada hace unos días por su secretario general, Manuel Madruga, quien generó una gran polémica al decir que en el yacimiento solo se han descubierto «cuatro zanjas y dos monedas».
Nicolás reclamó una exhaustiva «investigación arqueológica» en Vega Baja, «con el tiempo y la profundidad que haga falta», dijo, pero con el objetivo último de que «el siglo V, el VI, no nos impida vivir en el XXI».
En tono crítico lamentó la actitud inmovilista en la zona desde hace más de una década, al censurar que «14 años después» continúe la paralización «por un proyecto arqueológico que no se concluye nunca».
El presidente de Fedeto negó «intereses urbanísticos» en la zona. «Lo único que estamos diciendo es que se abra el debate y si verdaderamente, como algunos creen, hay algo tan importante que la Administración a la que le corresponda se ponga a excavar para saber lo que tenemos», manifestó.
Insistió en que se ofrecieron alternativas y abogó por «proteger» los vestigios que pueda haber de aquellos siglos, pero sin «impedir» en la actualidad las opciones de desarrollo económico en la zona.
«Agua y barro». Nicolás insistió en la variedad de opiniones y criterios respecto a la Vega Baja. «Unos estudios que apoyan una cosa y otros lo contrario», incidió, considerando que ««el nivel freático del río Tajo está a cuatro o cinco metros, por lo que debajo solo hay agua y barro».