El acuerdo para el nuevo cuartel marca el 175 aniversario

I.G.Villota
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El general Llamas destaca que «nunca los trámites han estado tan avanzados» y que esta infraestructura situará a Toledo como un destino de servicio más interesante

Hoy hace 175 años del nacimiento de la Guardia Civil, el Cuerpo  de seguridad fundado por el duque de Ahumada, el 13 de mayo de 1884, a petición de la reina Isabel II, para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Los actos por el 175 aniversario sirvieron en Toledo como renovación del compromiso del Instituto Armado con la sociedad española y toledana y para dar nombre a la rotonda donde confluyen las avenidas de Barber, Portugal y Adolfo Suárez. Esa es ya la plaza de la Guardia Civil, donde ayer se descubrió un monolito de piedra y bronce, realizado por el artista y teniente coronel Adriano Palacios, con un tricornio y el lema ‘El honor es mi divisa’.
El acto arrancó a las 12 de la mañana, con numeroso público en las inmediaciones de la rotonda, unas 500 personas, pese a ser día laborable, y el reconocimiento de la Benemérita compartió protagonismo con el acuerdo entre administraciones para levantar el nuevo cuartel de Toledo, una dotación ampliamente demandada, que «ya empieza a ser una realidad», tal y como reconoció la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, al finalizar el acto castrense. Se situará en la zona de Vega Baja, en Mas del Ribero, muy cerca de donde está el actual cuartel.
El general Manuel Llamas, jefe del Cuerpo en Castilla-La Mancha, antes ya había destacado este asunto, que puso como ejemplo de acuerdo. «El nuevo cuartel supondrá un salto cualitativo enorme, dará otra dimensión a este destino y es la más sólida muestra del compromiso de las instituciones con la Guardia Civil», manifestó Llamas, quien recalcó que «nunca los trámites han estado más avanzados», agradeciendo el compromiso y el empeño al Ayuntamiento capitalino y a la Delegación del Gobierno de España en la región. «Deseamos ver cuanto antes el final de este prometedor viaje», dijo.

‘El honor es mi divisa’ se puede leer en el monolito de piedra y bronce, obra de Adriano Palacios, que da nombre a la plaza de la Guardia Civil.
‘El honor es mi divisa’ se puede leer en el monolito de piedra y bronce, obra de Adriano Palacios, que da nombre a la plaza de la Guardia Civil. - Foto: Yolanda Lancha
Llamas eludió echar la vista atrás para hablar del papel social de la Benemérita y caer en el «romanticismo histórico» y prefirió proyectar su discurso en el futuro y en los ciudadanos. «Les aseguro que nos afanaremos en que nos sigan sintiendo a su servicio», comentó para finalizar su intervención, cerrada con aplausos.  
El acto de homenaje estuvo presidido por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien pasó revista a las unidades al inicio del mismo, acompañado por el general Llamas. También en el estrado se encontraban el presidente de las Cortes regionales, Jesús Fernández Vaquero, y la alcaldesa Milagros Tolón. Asimismo participaron el delegado del Gobierno, Francisco Tierraseca, y el presidente de la Diputación Provincial, Álvaro Gutiérrez.
Asistieron representantes de la Policía Nacional, la Academia de Infantería, el Museo del Ejército, la Policía Local, la Iglesia, y las distintas instituciones, partidos políticos y entidades de la capital regional.
Se rindió homenaje a los caídos con ‘La muerte no es el final’.
Se rindió homenaje a los caídos con ‘La muerte no es el final’. - Foto: Yolanda Lancha
Además de la inauguración de la plaza, y del monolito, el acto también homenajeó a los caídos, entregó diez condecoraciones, entre ellas una cruz de plata, y contó con un desfile de los distintos cuerpos, desde la unidad canina a la unidad de tráfico, entre otros, que se llevó los ‘vivas’ de los asistentes y fuertes aplausos.


La alcaldesa y el presidente de la Diputación descubrieron el monolito, que fue bendecido por el vicario.
La alcaldesa y el presidente de la Diputación descubrieron el monolito, que fue bendecido por el vicario. - Foto: Yolanda Lancha