Un cafetín en ciernes para el Rojas

C.M.
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Esta sala experimental, del estilo 'off', se abrirá a creadores y artistas emergentes, directores, actores o músicos, entre otras disciplinas artísticas, en formato pequeño y también mediano, dado que podrá acoger a más de 150 espectadores

Un cafetín en ciernes para el Rojas - Foto: Ví­ctor Ballesteros

El espacio ya se contempla transformado a la espera del último tramo -de oscurecimiento- contemplado en la intervención. Y es que, aunque el plazo marcado para la finalización de esta esperada actuación en el Rojas era de tres meses, lo cierto es que las peculiaridades funcionales del inmueble han requerido tiempos distintos. Esto es, las necesidades relativas a los horarios de trabajo y, por ello, al cumplimento de los tres meses, se han variado porque en el lugar no ha dejado de estar en uso.  
Así, y sin fecha concreta de finalización, el espacio luce ya reinterpretado a falta de las últimas actuaciones indicadas, claro está, por el arquitecto responsable del proyecto, Francisco Jurado. Esta ejecuación, adjudicada por la Comisión Ejecutiva del Consorcio el pasado mes de noviembre por un importe de 89.993,75 euros, está abordando la adecuación de la sala experimental del Teatro de Rojas destinada a acoger obras de pequeño y mediano formato que, por ello, podrá acoger entre 120 y 150 espectadores.
La propuesta partió de la consideración del «problema» del espacio debido a «su difícil oscurecimiento», y por otro a «la  necesidad de instalar una estructura desmontable que permita ubicar el escenario de representación en cualquier lugar». Estas peculiaridades han sido esenciales a la hora de apostar por «mantener los acabados de madera  existentes, pero disponiendo  una serie de paneles correderos similares» que permiten tapar totalmente todos los ventanales. De hecho, el espacio está a espera de ser barnizada en un tono más oscuro que el actual con el fin de aumentar el efecto de oscuridad total durante la representación.
Como suele ser habitual durante el proceso de intervención, se ha tenido que variar la idea de eliminar la pasarela o altillo superior junto con las escaleras  porque se trataba de una zona estructural que equilibra la parte externa. Este cambio ha sido aprovechado para utilizar este espacio de pasarela para la parte técnica. Como contempla el proyecto, se ha dotado al lugar de un aseo completo de y camerinos en los espacios -de la escalera de servicio adyacente- que hasta ahora no tenían uso.
Conviene destacar la solución desarrollada para resolver el «problema» de la colocación de focos, cuelgue de cortinas, decorados y demás piezas porque en el Cafetín ya se ha ejecutado un techo técnico de cerchas metálicas que cruzan trasversalmente toda la sala.
Un sistema muy bien acogido por los técnicos porque permite instalar los elementos necesarios sin necesidad de realizar complejos montajes y desmontajes. No en vano, a las cerchas metálicas se han fijado rieles y guías que se combinan con la disposición de un falso techo acústico y un toldo motorizado de lona foscurizada.
Detalle llamado a anular el gran lucernario cenital cuando se considere necesario. La sala está evolucionando en su transformación para poder ofrecer distintas configuraciones de uso y representaciones. Todo ello, sin perder la polivalencia que permite la conservación de la múltiple iluminación natural de que dispone en la actualidad.
Por lo tanto, y en ciernes, el cafetín del Teatro de Rojas, esto es, la antigua cafetería localizada en la segunda planta del edificio, acogerá obras de pequeño y mediano formato. De hecho, esta sala experimental, del estilo ‘off’, se abrirá a creadores y artistas emergentes, directores, actores o músicos, entre otras disciplinas artísticas, en formato pequeño y también mediano.