El cielo cancela la procesión con más pasos

Á. de la Paz
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La amenaza de lluvia anuló el cortejo. Las cinco tallas, resguardadas dentro de las naves de la catedral primada,realizaron tres estaciones dentro de la seo. Miles de fieles acompañaron en su tristeza a los penitentes que no pudieron salir

Los cinco pasos de la procesión de la tarde del Jueves Santo en Toledo no pudieron tomar las calles del Casco histórico. La presencia de la lluvia impidió que el esperado desfile partiera desde la puerta Llana hacia el corazón de la ciudad. La duración del cortejo, alrededor de tres horas, motivó la decisión. Aunque a las 20.30 horas apenas llovía, las previsiones apuntaban a la posibilidad de precipitación en los minutos posteriores. La Hermandad del Amparo, responsable del desfile, apostó por su cancelación y la celebración de un acto penitencial dentro de la seo.
El deán de la catedral, Juan Miguel Ferrer, autorizó el rezo de tres estaciones ante las cinco imágenes. Acompañadas del sonido de la música, la Oración en el Huerto, el Cristo amarrado a la columna, Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Santísimo Cristo de la Agonía y la Virgen del Amparo, fueron levantadas bajo los aplausos de los centenares de fieles que se congregaron alrededor de las tallas cuando pasaban apenas unos minutos desde las 20.30 horas, el momento previsto para el inicio de la procesión.
Las autoridades religiosas y civiles, junto a los representantes de la Hermandad, se apostaron frente a la Virgen del Amparo. La madre afligida del Jueves Santo hubiera sido el último paso en salir a la calle si las condiciones climatológicas lo hubieran permitido. Cerca de ella, rezaban decenas de mujeres vestidas de negro, con peineta y mantilla color catafalco. José Antonio Jiménez, Quillo, consiliario de la Junta de Hermandades y Cofradías dirigió un breve sermón a los fieles. «Muchos lleváis esperando esto todo el año y ahora le ofrecemos todos vuestros sacrificios», dijo el sacerdote.

El cielo cancela la procesión con más pasos
El cielo cancela la procesión con más pasos - Foto: David Pérez
Las caras de los penitentes mostraban su desolación por la clausura de una procesión que conmemora la festividad del Jueves Santo. Los cofrades no pudieron acompañar el cortejo con sus hábitos negros y capuchones, guantes y fajines de intenso color verde. El brillo de la corona dorada de la Virgen del Amparo no pudo brillar en la noche anterior a la Pasión de su hijo.
Las bandas de música de Bargas, banda Joven y banda municipal de Toledo accedieron al interior del templo para acompañar con sus melodías el baile de las tallas. La Oración en el Huerto, el que hubiera sido el primer paso de la procesión, pesa casi 800 kilos. El balanceo de la imagen que recuerda la agonía de Jesús en el jardín de Getsemaní y los Cristos Amarrado y Nazareno bailaron encima de la fe de sus costaleros.
Aunque buena parte de los penitentes y los 560 cofrades del Amparo deseaban procesionar y desafiar al riesgo de la lluvia, el desfile más largo de la Semana Santa fue suspendido. La madre lloró gotas de agua.