«Los niños tienen que salir, pero protegiendo a los adultos»

I.G.Villota
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La doctora Mari Cruz Peláez, pediatra del hospital Quirónsalud de Toledo, ofrece las recomendaciones para las salidas permitidas desde el hoy para los menores de 14 años. Saldrán como máximo una hora y acompañados por un adulto

La doctora Peláez aconseja el uso de mascarillas y llevar gel hidroalcohólico en los paseos.

La doctora Mari Cruz Peláez, pediatra del hospital Quirónsalud de Toledo, confiesa que se echó las manos a la cabeza al escuchar la medida inicial del gobierno que solo autorizaba a los menores a hacer recados con un adulto en espacios cerrados como los supermercados o las farmacias. Tras el aluvión de críticas, el Ejecutivo rectificó permitiendo a los niños de hasta 14 años salir a pasear acompañados a partir de hoy domingo. También corretear, saltar y hacer ejercicio, pero siempre supervisados por un adulto y manteniendo la distancia social. La doctora incide en que somos nosotros quienes debemos vigilar exhaustivamente que los pequeños cumplan con las medidas de seguridad porque, avisa, el mayor riesgo no es para ellos, quienes padecen la enfermedad de forma leve o asintomática, sino para los mayores a quienes pueden contagiar con consecuencias graves.
¿Qué efecto tiene el confinamiento en los menores?
Se ha dado muchas vueltas al posible efecto que puede tener. Los niños tienen una gran capacidad de adaptación en circunstancias adversas. En otras circunstancias adversas para los niños se ha visto que no hay efectos psicológicos secundarios a largo plazo para ellos  como podíamos prever los adultos.
Es más importante la actitud de los padres con los niños, cómo les hagan enfrentarse a la situación. Eso es lo que va a propiciar cómo el niño lo vive y cómo se desarrolla en esto.
Desde el punto de vista médico el único problema del confinamiento es que al haber menos exposición al sol puede haber a largo plazo un déficit de vitamina D. Como ahora van a empezar a salir, esto se va a solventar.
¿Los pequeños son una fuente de transmisión del virus?
Se ha visto que muchas veces son  portadores silentes de la enfermedad. Ellos pasan la enfermedad de forma asintomática o con cuadros muy leves, entonces no sabemos que son portadores del virus. Y ellos son quienes más fácil lo van a transmitir a los adultos. Y son los adultos mayores quienes van a tener la enfermedad de una forma más agresiva y donde puede tener consecuencias mucho más graves.
¿Qué piensas del desconfinamiento?
Me parece muy bien que los niños puedan empezar a salir, pero es importante que los adultos seamos conscientes de cómo deben hacerlo para proteger no solamente a los niños sino también a toda la sociedad de la pandemia. Si no, todo lo que hemos conseguido hasta ahora no servirá para nada.
¿Qué hay que transmitir a los niños?
Hay que hablar con ellos porque aunque sean ‘chiquititos’ entienden las cosas. Hablar en su idioma y explicarles que vamos a salir a la calle, pero que no podrá ser como antes, que tendremos que hacerlo cumpliendo unas normas y con mascarilla. A veces no hay de su talla, pero más vale una mascarilla grande que no llevar mascarilla. Quienes no deben llevarla son los bebés porque podrían tener riesgo de ahogo.
Respecto a los guantes, no son necesarios. Lo ideal es llevar gel hidroalcohólico para lavarles las manos si tocan algo.
¿Y si les da miedo salir?
Los padres somos el espejo donde se miran los niños, son esponjas en medio de los acontecimientos de su entorno. Antes de salir debemos explicarles cómo hacerlo, mostrárselo en positivo para infundirles confianza. Si tuvieran miedo, deben verbalizar la causa para poder explicarles bien las cosas acorde a su edad y ayudarles.
¿Deben llevar calzado o ir vestidos de alguna manera especial?
Deben llevar calzado específico para la calle, ir cubiertos en la medida de lo posible todo el cuerpo para que luego la ropa se pueda lavar y la piel que hay debajo no haya tenido contacto y deben evitar ir tocando todas las cosas. Hay que reeducarles en este sentido.
Lo ideal es que salgan al aire libre para que puedan moverse un poco pero manteniendo la distancia de seguridad de un metro y medio con otros niños que se puedan encontrar. Los adultos se lo debemos explicar muy bien y estar pendientes de que lo cumplan. Un niño por si solo es complicado que lo haga.
¿Qué hacemos cuando volvemos de la calle a casas?
Hemos estado en la calle, hemos dejado al niño corretear un poco, le hemos dicho que no toque nada, y al volver a casa es importante entrar adecuadamente. Hay que quitarse los zapatos antes de entrar y pulverizar las suelas con solución hidroalcohólica, quitarles la mascarilla correctamente agarrando de las gomas y limpiar las gafas si las tienen.
Si vemos que la ropa ha estado en contacto con algo hay que lavarla con agua a 60 grados que es como se inactiva el virus.
Una encuesta reciente revela que más del 30 por ciento de los padres rechaza estos paseos permitidos. ¿Se debe al miedo al contagio?
Ha habido tanta concienciación con el ‘quédate en casa’ que la mayoría de la población se imagina que todo está lleno de virus y por eso nos da miedo que los niños salgan. La sensación que tengo en las consultas en el hospital, dado que aquí hemos seguido atendiendo, bien por videoconferencia o presencial para urgencias, es que los padres tienen miedo a que su hijo lo coja.
Hay que transmitir que los niños pueden coger el virus, pero van a tener una enfermedad leve. El problema de los niños es la transmisión a los adultos. Un niño puede cogerlo y no pasarle nada y luego el abuelo o un padre mayor puede acabar con una infección grave. Los niños tienen que salir, pero cumplir bien las medidas para proteger a los adultos y poder frenar el contagio y la pandemia.
¿Está asegurado que el virus tiene menos efectos en los niños?
Está asegurado.
Es fundamental en el paseo no juntarse, ni los niños ni los padres porque esto podría ayudar a reiniciar la cadena.
El paseo debe ser como sacar nuestro ambiente familiar, donde hemos estado confinados, a la calle, pero sin una interacción con otro grupo familiar para no contagiarnos. En cuanto se juntasen varios niños se tocarían porque juegan juntos y eso es lo que hay que evitar. Hay que concienciar al adulto porque es el que va a controlar. Al niño se le explica y el adulto supervisa.
No hacer trampas porque nos ponemos en riesgo y ponemos en riesgo a otros.
Hay que cumplir lo que nos indican las autoridades sanitarias, no hacer trampas, para entre todos acabar cuanto antes con el virus. El objetivo es controlar la pandemia para salvar a nuestros mayores.
El paseo en sí es una buena medida.
Lo que no hay que hacer es lo que inicialmente dijo el Gobierno de ir a espacios cerrados y llenos de superficies. Eso es un riesgo tremendo.
¿Te echaste las manos a la cabeza al escuchar esa medida?
A la mayoría de los pediatras nos pareció una barbaridad porque los supermercados están llenos de superficies y los niños van tocando todo. Además se ha visto que en los sitios cerrados el contagio es mucho más alto porque no solamente se puede transmitir por contacto o por gotas sino también en los aerosoles, por tanto las distancias de contagio son más grandes.
De cara al próximo curso, ¿deberían ir con mascarillas al colegio?
De aquí hasta que saquen la vacuna nos va a cambiar la vida a todos, y ahí también entran los niños. El coronavirus no va a desaparecer, vamos a tener que aprender a vivir con él y a protegernos de él. Es probable que en el día a día debamos llevar la mascarilla, también en el colegio, aunque tampoco sabemos cómo actuará el virus en verano.
No sabemos si será un virus estacional que se reactive en invierno, como pasa con la gripe y con la bronquiolitis, o no. Es una duda que existe en la sociedad científica. No sabemos si disminuirá la incidencia en verano porque el virus se desactive y luego que vuelve a haber otro brote en otoño e invierno.
¿Habría que bajar la ratio de las aulas o fomentar días de teletrabajo?
Las condiciones que se dan en los colegios son las ideales para la propagación de los virus. No hace falta más que estar en la guardería y al día siguiente tenemos las consultas de Pediatría llenas, no de coronavirus sino de cualquier virus respiratorio.
Habría que disminuir la ratio y hacer grupos para que no se junten todos los niños en la clase todos los días. Podrían ir en grupos pequeños y la parte que se queda en casa podría teletrabajar e irse turnando. También habrá que adoptar medidas en las actividades deportivas o en otras clases.
Insisto en que nos va a cambiar la vida en todo en un corto hasta que salga una vacuna.
¿Cómo afecta la ausencia de actividades deportivas y extraescolares con el confinamiento?
Te hablo como madre y como pediatra. Tengo cuatro hijos y los tengo entretenidos con las tareas y otras actividades. Desde ese punto de vista los colegios se han esforzado en hacer llegar a los niños los contenidos educativos y que puedan seguir avanzando.
Sobre el deporte, en casa se intenta hacer alguna rutina y juegos con movimiento, pero el niño deportista se queda un poco cojo. En nuestra cultura está muy bien implantado que los menores tengan alguna actividad extraescolar relacionada con el deporte y les viene muy bien en todos los sentidos.
Las salidas permitidas desde el domingo (la entrevista se hizo el miércoles) les ayudarán. Porque no solo pueden pasear de la mano, sino que en un entorno controlado  pueden corretear un poco por lo menos.