Los bomberos firman un «feliz» acuerdo de paz con Tolón

C.M.
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Todos los agentes implicados en esta firma de acuerdo mostraron su mejor sonrisa para una fotografía muy gratificante para la alcaldesa. - Foto: Yolanda Lancha

Los representantes sindicales de los bomberos estamparon su rúbrica, junto a la de la alcaldesa, en un documento de once puntos que acaba con una guerra abierta que ha durado cuatro años y que recoge «sólo algunas de nuestras reivindicaciones»

El acuerdo alcanzado entre los bomberos del servicio municipal y el Ayuntamiento se exhibió como un triunfo compartido en el que nadie se movió a la hora de retratarse en público. El patio del Consistorio fue el escenario en el que la alcaldesa quiso plasmar el resultado «feliz» de un proceso de negociación «complicado y difícil». Pronunció estos adjetivos, Milagros Tolón, por lo menos en cuatro ocasiones, evidenciando así el «gran esfuerzo» realizado por un equipo municipal encabezado por Juan José Pérez del Pino y por José Pablo Sabrido que, aseveró, «han tenido muchos desvelos y preocupaciones» con este asunto.
En este ambiente, y sabedora la alcaldesa de que esta rúbrica viene a cerrar una herida abierta -durante cuatro años- que ha generado frustraciones, concentraciones, presiones y sinsabores, quiso escenificar el fin de las desavenencias reuniendo a todos los gentes implicados en una negociación que, a su juicio, «mejora las condiciones laborales de los trabajadores municipales y apuesta por un futuro en el que seguir avanzando».
No en vano, afirmó Tolón sentirse «plenamente satisfecha» por la consecución de un entendimiento que denota que su equipo de Gobierno «apuesta por servicios públicos de calidad» y que mantiene la esperanza de «este punto de partida para seguir desarrollando un trabajo conjunto que garantice las energías futuras hacia una Administración más ágil, eficaz y cercana».

Sobre las mejoras firmadas en este acuerdo que tanto ha tardado en llegar, tomó la palabra el concejal responsable del área para destacar este «punto final de unas negociaciones largas pero fructíferas», no sin evitar referirse a «las muchas reuniones, los sinsabores y los tiras y aflojas». Tras el análisis, Juan José Pérez del Pino se refirió a los once puntos recogidos en el texto apreciando los relativos a «la estabilidad de los interinos» con la convocatoria pública de once plazas; a «la mejora de los vehículos» con la adquisición de cuatro y con la inminente llegada de la nueva escala;a la dotación «efectivos para el servicio de emergencias» como modelo que «inspira tranquilidad»; y «al complemento de productividad por objetivos». No se olvidó, además, de destacar «la regulación de la jornada laboral ordinaria de 35 a 37,5 horas semanales» para señalar que el servicio de bomberos «ahora está en mejores condiciones tanto en medios como en estabilidad y personal».