La memoria sentimental de Toledo en verso

Á. de la Paz
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El salón de actos del IES Azarquiel acogió la presentación del libro de Justino González, segundo por la derecha. - Foto: David Pérez

El profesor Justino González publica 'Romerías y Leyendas toledanas en verso', una obra en la que el autor convierte en poesía más de medio centenar de relatos sobre la ciudad y sus tradiciones

La vocación poética le llegó a Justino González en 1996. Aquel año, del que distan más de dos décadas, se llevó en pocos días a dos profesores cercanos. Como homenaje a los recién perdidos, este profesor toledano del ámbito tecnológico decidió brindarles unos versos póstumos. «Un compañero escribió un soneto, yo me dije que podía hacer unos versos rimados», rememora.
Aquel fue el punto de partida de un camino por la poesía que González sigue recorriendo. La tradición oral y escrita de su ciudad, cristalizada en leyenda y tradición, inspira la obra que presentó en el IES Azarquiel, el centro educativo en el que trabajó durante 36 años y donde siempre siente «que juega en casa». Romerías y Leyendas toledanas en verso trata de lo que su título indica: el firmante de la obra ha transformado el legado religioso y mítico de Toledo desde la prosa al verso. El trabajo, realizado durante más de 20 años, abarca el más de medio centenar de textos que forman la antología seleccionada, incluyendo 39 leyendas y catorce romerías. «Soy un aficionado y este es mi primer libro», explica González. La editorial Covarrubias ha editado una obra que se extiende en unas 180 páginas.
La compilación que Javier Mateo y Luis Rodríguez Bausá realizaron en 2007, La vuelta a Toledo en 80 leyendas, inspiró definitivamente la obra ahora publicada. Las 39 leyendas versificadas han salido de entre las primeras 40 que contiene el texto original firmado por el actual segundo teniente de alcalde. La lectura que realizó González no comenzó, sin embargo, por el principio. «Me cayó en las manos y empecé a hojearlo del revés», recuerda el ya jubilado profesor. En aquel primer acercamiento a esta temática, el aficionado a la poesía se topó con la leyenda del Cristo de la Vega. «Me llamó la atención; es una obra de José Zorrilla, pero en La vuelta a Toledo en 80 leyendas aparece en prosa. Fui haciendo versos, cuartetos endecasílabos. Esa fue la primera».
González decidió continuar la lectura de aquella obra, convertida en referente, desde el inicio. A partir de ahí comenzó la transformación de los textos en poema diferentes que incluyen «romances, octavillas y tercetos». La elección del tipo de estrofa dependió «de cómo empezara la lectura», indica el responsable de la adaptación poética. Amén de las leyendas, la religiosidad popular de las romerías de Toledo aporta otros catorce textos al florilegio.
Entre las romerías, González alude a imágenes sacras y emplazamientos. «Está la virgen de la Cabeza, la ermita del Valle, la virgen de la Estrella o el Ángel Custodio», enumera.
«No soy de letras, vengo del mundo de la tecnología», apunta. González impartió diversas materias de Formación Profesional en este área de la Escuela de Maestría Industrial de Toledo, el germen del actual instituto Azarquiel. El actual director del centro, Jesús García, se sumó a la presentación. También lo hicieron Felipe Hernández Ponos, exdirector del Azarquiel, experto en cine y autor de Amados naúfragos, y el editor José Luis Covarrubias.