Las trampas de 'Saw' encuentran su lugar en el Casco

J. Monroy
-
Las trampas de 'Saw' encuentran su lugar en el Casco - Foto: David Pérez

Escape Room Toledo ha abierto en San Ildefonso una aventura ambientada en el universo Saw, al que muy pronto acompañará otro basado en 'El Exorcismo de Emily Rose'

Entran los seis participantes en el Escape Room de las Trampas de Saw a una habitación a oscuras, amaniatados con una camisa de fuerza. En el fondo, se enciende un monitor. Es Jigsaw que comienza a dar instrucciones y pistas. A lo largo de la siguiente hora y cuarto tendrán que resolver toda clase de dificultades a lo largo de diversos habitáculos para ‘salvar sus vidas’.
Desde el pasado febrero, ocurren cosas extrañas en un apartado inmueble de la calle San Ildefonso, entre la EMV y el Consorcio. Grupos de despedidas de soltero, trabajadores de la misma empresa, amigos o freakies de Saw se acercan a vivir en sus carnes la tensión de tener que resolver acertijos con la presión del tiempo. Se trata de un Escape Room basado en las Trampas de Saw, un homenaje a las películas de John Kramer, explica Nouaman Aouraghe, inspirador del mismo. Quienes conocen la saga, apunta, saben de qué va la filosofía de este asesino, que atrapa a los malhechores de la sociedad en unas trampas para tratar de que se rediman. «Tienen que escuchar los audios y meterse en la mente del asesino para descubrir qué quiere con ellos, además, tienen que recordar que son su personaje», apunta el creador del Escape. Aouraghe confiesa que los autores de este juego de rol «somos forofos del misterio y del enigma, del terror y las películas de Saw, así que lo que hemos hecho aquí no se va a ver en otro Escape, aquí van a ver trama y personajes, va a ver una encrucijada de un asesino para arreglar a la sociedad, no es un juego simple de pistas y salir, hay que implicarse un poquito».
El juego se basa en esa trama: seis jugadores participan en un juego de rol. Son seis personajes de la sociedad encerrados, que han de redimir sus culpas si quieres salvarse superando las pruebas que las pone Jigsaw. Todo es contrarreloj. Aunque todo tiene su lógica, explica Aouraghe. Además, si se complica la cosa, siempre pueden pedir alguna pista. En todo momento están supervisados por cámara desde una sala de control por una master, que se encarga de que no ocurra nada y que trata de hacer el juego más entretenido, si es necesario, guiando a los participantes. 
No hace falta, apunta Aouraghe, haber visto las películas para conseguir salir. Además, apunta, es un juego de rol, no un espacio de terror. Los participantes se van a encontrar una ambientación basada en Saw, pero en ningún momento, sustos ni sangre. De hecho, pueden participar personas mayores de 16 años. Y, por si acaso, siempre hay un botón del pánico por si alguien se siente agobiado. Durante todo el Escape Room, los participantes tendrán que hacer gala de estrategia, de observación, de descubrir pistas y saber interpretarlas a través de un espacio de inteligencia, para resolver puzzles y abrir candados, encontrando la lógica de las cosas. 
A lo largo de 75 minutos (tiempo máximo para acabar el juego, unos quince más de lo habitual en otros escapes), se van encontrando vídeos, audios y toda clase de pistas. Aunque, reconoce Aouraghe, en esta ocasión, el juego, aún testado, ha salido bastante duro, y sólo un treinta por ciento de los participantes consigue finalizarlo.
Cuatro salas. En realidad, el Colectivo Toledo Mágico, junto a Nedjma y varios colabores, que componen Escape Room Toledo, tendrán pronto cuatro salas en la ciudad. Cuenta en el Polígono con la sala Enigma (con el juego El Enigma del Tercer Reich) y Survival (Antídoto Survival), y en el Casco Escape Dark tiene la sala de las Trampas de Saw y la del Anneliese Michel, basada en El exorcismo de Emily Rose y el Universo Warren.
Estas cuarta sala se abrirá ya para mayo o junio. Su argumento está basado en una historia real. El juego se titulará Redención. Los jugadores tendrán que averiguar lo que ha pasado con la niña y habrá una sorpresa que les implicará.