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La ONU ve a Afganistán al borde del desastre

EFE
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El organismo solicita desbloquear los fondos destinados al país para ayudar a una población que ha visto cómo los servicios básicos han desaparecido prácticamente tras la llegada de los talibanes al poder

Mujeres afganas llevan pancartas durante una manifestación exigiendo a los Estados Unidos y a la comunidad internacional que descongelen los activos del país. - Foto: STRINGER

La ONU alertó este miércoles de que Afganistán está al borde de un enorme desastre humanitario y volvió a urgir a los Gobiernos de todo el mundo, especialmente al de Estados Unidos, a desbloquear los fondos destinados al país que se paralizaron a raíz de la toma del poder por parte de los talibanes.

"Seis meses después de la toma del poder por los talibanes, Afganistán pende de un hilo", advirtió el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, a las potencias del Consejo de Seguridad.

Según Guterres, con la llegada del invierno, la vida de los afganos se ha convertido es "un infierno congelado" en el que las familias tratan de sobrevivir como pueden mientras los bienes y servicios básicos han prácticamente desaparecido.

El diplomático portugués explicó que los centros de salud están saturados y sin recursos, la educación y los servicios sociales al borde del colapso y que más de la mitad de la población se enfrenta a "niveles extremos de hambre" en Afganistán.

"El país está viviendo la peor sequía en dos décadas, llevando a nueve millones de personas más cerca de la hambruna. Más del 80 por ciento de la población depende de agua potable contaminada. Y algunas familias están vendiendo a sus bebés para comprar comida", dijo.

Guterres subrayó que la crisis económica que vive Afganistán puede hacerse aún mayor, con riesgo de que el país pierda hasta el 30 por ciento de su Producto Interior Bruto este año, en un contexto de falta de liquidez como consecuencia, en buena medida, de sanciones internacionales.

En ese sentido, apuntó que los castigos -unidos al miedo de las entidades financieras internacionales a quebrantarlos- hacen que casi 9.000 millones de dólares de activos del banco central afgano permanezcan congelados.

"La comunidad internacional y este Consejo tienen que poner sus manos en el volante del progreso, proporcionar recursos y evitar que Afganistán siga desplomándose", insistió.

Según Guterres, es fundamental reforzar las operaciones humanitarias y "suspender las reglas y condiciones" que estrangulan la economía afgana y las actividades de apoyo internacionales.

Se trata, defendió, de facilitar que se puedan pagar los salarios de los trabajadores públicos que ofrecen servicios básicos y dar a las instituciones financieras garantías de que pueden trabajar con las organizaciones humanitarias sin miedo a violar sanciones.

Además, el jefe de la ONU subrayó la necesidad de garantizar liquidez al país para evitar un colapso total de su economía que no haría más que aumentar el sufrimiento de la población, promover el extremismo y generar un "éxodo masivo".

Naciones Unidas ha solicitado a los donantes unos 4.400 millones de dólares para atender este año las necesidades humanitarias de Afganistán, la mayor cantidad que ha pedido nunca para un país, y busca otros 3.600 millones para dar servicios básicos a la población, especialmente a mujeres y niñas

Guterres, en su discurso, advirtió del impacto que ha tenido la llegada de los talibanes al poder en las mujeres y niñas, excluidas de oficinas y aulas y con informaciones de arrestos arbitrarios y secuestros de activistas.

"Han perdido su país en un día para otro. Años de progreso se han esfumado en un abrir y cerrar de ojos", lamentó, reiterando su llamamiento a las autoridades de Kabul para que garanticen los derechos de las ciudadanas.