Lozano y Mayalde, mano a mano por la LXIII Fiesta del Olivo

La tribuna
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Manolo Lozano y Rafael Finat participaron en el coloquio taurino con motivo de la festividad del olivo. 'El toreo y la ganadería toledana' fue el título que tuvo el acto conducido por el periodista Mario Gómez

Lozano y Mayalde, mano a mano por la LXIII Fiesta del Olivo - Foto: Joaquin Romera Garcia

dominguín / toledo
Pasaban los relojes las 22,30 cuando se vaciaba el patio central de la Casa de la Cultura de Mora. Fuera, había pasado más de una hora y media; dentro… el tiempo había retrocedido.
Porque retrocedió al certamen de ‘La Oportunidad’ ganado por Palomo Linares, a los años en los que Pablo Lozano todavía era un chaval que soñaba con torear y probablemente no se imaginaba llegar a ser la Muleta de Castilla, a los años dorados de los empresarios Balañá, Teodoro Gª Matilla y Pablo Martínez Elizondo; o cuando el dar la mano tenía mucho más valor que cualquier papel firmado ante notario.
A ese 1963, cuando un chiquillo conseguía ser el empresario de Aranjuez y por ‘la tácita’ consiguió poder renovar dicho convenio año a año. A cómo un empresario, tuvo que volver a vestirse de luces para conseguir que El Cordobés torease en Tánger y además solamente cobrase 500.000 pts. frente a los 2.200.000 pts. que cobraba en la época (1970).
Y así fue cómo discurrió un coloquio organizado por el Ayto. de Mora dentro de los actos de la LXIII edición de la Fiesta del Olivo. Con su alcalde, Emilio Bravo y el concejal de festejos, Pablo Antonio Martín a la cabeza, se desarrolló este coloquio guiado por el periodista colaborador de este medio Mario Gómez, en el que Manolo Lozano y el Conde de Mayalde, Rafael Finat hablaron de ‘El toreo y la ganadería toledana’.
Lozano habló de una vida vinculada a la tauromaquia en sus facetas de apoderado y empresario principalmente, aunque recordó también su alternativa y etapa novilleril que, aunque no demasiado dilatada, es un granito de arena más en su curriculum.
Por su parte,  Rafael Finat, repasó la actualidad de su vacada, una de las más destacadas del panorama nacional, los festejos que ha lidiado en Toledo y Zaragoza, y su próximo compromiso en San Isidro, donde lidiará una novillada. Habló también de las cualidades que exige a una vaca para ser aprobada como madre o de lo que espera de un toro que deja para padrear. Del mismo modo, el Conde de Mayalde, compartió sus recuerdos de la infancia, cuando participaba de las faenas de campo junto a su abuelo.
Coloquio extenso e intenso que dejó a los asistentes con ganas de seguir conociendo a ambos personajes, y con el sentimiento generalizado de que cuanto más se escucha a la gente del toro, mucho más nos queda por aprender.