La Virgen de la Paz ilumina el Viernes de Dolores

Lola Morán Fdez.
-
La Virgen de la Paz ilumina el Viernes de Dolores - Foto: Manu_Reino

El traslado procesional de la imagen de la Cofradía de Regantes volvió a brillar este año, tras su ausencia en la Semana Santa anterior, cuando la lluvia impidió su salida del templo

Este año sí ha podido ser. La Virgen María Santísima de la Paz procesionó la noche del Viernes de Dolores por las calles de la ciudad cumpliendo de esta manera su traslado habitual coincidiendo con esta fecha hacia el templo de La Colegial. Un recorrido que el año pasado se quedó sin realizar a consecuencia de la lluvia, que impidió que la venerada imagen de la Cofradía de los Regantes abandonara el templo del convento de las Madres Bernardas, a cuyas puertas se quedó esperando a que el agua ofreciera una tregua que no llegó.
Puede que por ello este año la expectación por contemplar la salida de la Virgen de la Paz haya sido tan destacada, si bien también es cierto que es una de las procesiones que más fieles congrega cada Semana Santa en el Casco de la ciudad. El templo situado en la plaza de San Pedro es punto de encuentro en esta noche del Viernes de Dolores de cofrades y de numerosos talaveranos que desean presenciar la salida de este paso. Se trata de un momento emotivo y complejo, dado el tamaño de la talla y de la puerta por la que los costaleros deben cargar con ella hacia el exterior para iniciar el recorrido procesional.
Con todas las calles adyacentes abarrotadas de gente, en el interior del templo se daban las últimas instrucciones y se hacían los últimos retoques para dar comienzo a este traslado procesional. Fuera, la espera hacía que cada vez hubiera más público congregado para presenciar esta salida de la Virgen de la Paz. Las puertas de la iglesia de las Madres Bernardas se abrieron en alguna ocasión antes de que, de forma definitiva y tras la llegada de los músicos, se abrieran para apreciar cómo la Virgen iba acercándose hasta ella. Con un gran ejercicio de precisión, los costaleros consiguieron que la Virgen de la Paz saliera del templo, con el aplauso de quienes apreciaron su gran esfuerzo y el tradicional Himno de España, interpretado por la Agrupación Musical ‘Sagrada Cena’ de Plasencia, que acompañó a la Virgen y a la comitiva durante todo el recorrido.
En la plaza de San Pedro, los costaleros lucieron a la Virgen con respeto, antes de dirigir sus pasos hacia la plaza del Reloj, enfilando por Arco de San Pedro. Precedida de los penitentes y de las Manolas de negro riguroso y con sus mantillas, además de los niños con túnicas e incensarios, y los estandartes de la Cofrafía protagonista de esta procesión, la Virgen de la Paz fue mecida por los costaleros y regalada con distintas saetas que le dedicaron durante el recorrido.
Como cada año, uno de los momentos más especiales fue su paso por la capilla del Cristo de los Mercaderes en la calle Corredera. Allí se detuvo y protagonizó una bella estampa cuando los costaleros, al ritmo de la música, fueron girando el paso hasta situar a la Virgen frente al Cristo. El punto álgido se vivió cuando se inclinó para saludar a su Hijo, gesto que llenó la noche del sonido de los aplausos de los que presenciaron la escena.
Vivas a la Virgen de la Paz, a la Cofradía y a los costaleros jalonaron una noche que culminó de madrugada en La Colegial.