Ni «un paso atrás» ante la huelga del 22 y 23 de mayo

C.M
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Los trabajadores del transporte sanitario terrestre en Castilla-La Mancha exigen al Gobierno regional que cumpla la resolución aprobada por unanimidad de las Cortes y destine al sector «el presupuesto base de licitación» de los pliegos de condiciones

Ni «un paso atrás» ante la huelga del 22 y 23 de mayo - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

El Hospital Virgen de la Salud fue el lugar de partida de la movilización orquestada por los sindicatos representantes de los trabajadores del transporte sanitario terrestre en Castilla-La Mancha para exigir el desbloqueo de las negociaciones del convenio colectivo del sector en la región. O lo que es lo mismo, que el Ejecutivo cumpla el mandato del Parlamento regional y dote al sector «de los fondos necesarios para garantizar la calidad del servicio y para dar viabilidad al nuevo convenio colectivo» preacordado por la patronal y los sindicatos.
Más de un centenar de trabajadores recorrieron la distancia existente entre el Hospital y la sede de la Consejería de Sanidad, convocados por CCOO y UGT, en una jornada llamada a reanudar unas movilizaciones que se encaminan hacia la huelga general del 22 y 23 de mayo en toda la región. Como paso previo, se han convocado paros parciales en todas las provincias para los días 26 de abril y 3, 8 y 16 de mayo -excepto en Cuenca donde se ha convocado huelga de 24 horas- para exigir al Sescam «que se reúna con las empresas y los sindicatos para escuchar sus propuestas sobre los contenidos económicos del convenio» ya que, claro está, requieren del respaldo de una Administración que lleva meses haciendo caso omiso.
Por ello, tomaron la palabra el responsable regional de UGT-Ambulancias, Serafín García, y el portavoz de CCOO, Alfonso Tercero, para recordar que el colectivo lleva con el III Convenio caducado y en ultraactividad desde enero de 2015 y que, ya en su día, contempló un recorte salarial de más del 16%, lo que indica que «acumulamos ya casi ocho años de recortes de empleo, recortes salariales y recortes de derechos» debido a la «reiterada adjudicación a la baja de las contratas». Problema al que se suma que «se están realizando al año entre 40.000 y 45.000 horas extra encubiertas», sufriendo las consecuencias» las trabajadoras y los trabajadores, pero también los usuarios porque el servicio que se presta» no el mejor. En este punto, ambos representantes sindicales  aludieron a que las Cortes aprobaron por unanimidad destinar al Transporte Sanitario el presupuesto base de licitación establecido en los pliegos de condiciones elaborados para adjudicar las contratas, porque las empresas rebajaron sustancialmente las cuantías previstas por el Sescam.
Este incremento de fondos permitiría cumplir el preacuerdo al que llegaron -a finales de 2018- los sindicatos y las tres empresas que prestan el servicio en las cinco provincias de la región, que conllevaría el incremento de las plantillas de los 1.600 trabajadores que hay en la actualidad a más de 2.000, así como la mejora de los vehículos y del material.
Y puesto que la pérdida de derechos «comenzó con Cospedal y se ha mantenido con Page, instaron «al Sescam a asumir la gestión directa si las empresas no son capaces» de hacerlo en tiempo y forma. No en vano, recordó Alfonso Tercero que con «el anterior Gobierno se rebajó el contrato de ambulancias a nueve millones de euros» y durante esos años «al PSOE se le llenó la boca diciendo que era un servicio que había que recuperar», palabras que «en cuatro años se han esfumado» porque la licitación actual «difiere sólo en un millón de euros».