El optimismo reina en Hanoi

SPC
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El optimismo reina en Hanoi - Foto: LEAH MILLIS

Trump destaca el potencial económico de Corea del Norte al iniciar su encuentro con Kim Jong-un, con la que ambos esperan avanzar en el plan de desnuclearización del país asiático

 

En un ambiente distendido y entre señales de optimismo sobre el resultado de una cita centrada en hacer avanzar el diálogo sobre desnuclearización. Así comenzaron ayer el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente de EEUU, Donald Trump, su segunda cumbre, esta vez en Hanoi (Vietnam), donde ambos se mostraron sonrientes y visiblemente relajados.
Antes de empezar cualquier diálogo, Trump se apresuró a adelantar que la reunión será «un éxito» y negó que se hayan rebajado sus expectativas sobre el proceso para que la nación asiática acabe con su armamento atómico, algo que muchos analistas le habían achacado en las últimas semanas.
Al apretón de manos inicial, de casi 10 segundos, le siguió un breve diálogo de unos 20 minutos, en el que el norteamericano destacó que Corea del Norte tiene un potencial económico «tremendo, increíble, ilimitado» y prometió que ayudaría a Pyonyang a aprovecharlo si prosperan las negociaciones sobre la desnuclearización del hermético país comunista. «Estoy deseoso de ver cómo ocurre ese desarrollo y de ayudar a que ocurra, y ayudaremos a que ocurra», afirmó rotundo.
Por su parte, Kim afirmó estar «seguro» de que la cumbre «tendrá un buen resultado» y apuntó que ambas partes han logrado «superar obstáculos y estar aquí hoy», algo que, según él, ha requerido «mucha paciencia y esfuerzo».
El dirigente asiático agradeció, además, la «valiente decisión» de su interlocutor de empezar a dialogar con Corea del Norte, mientras que el inquilino de la Casa Blanca aseguró que su relación con el líder norcoreano «es realmente buena».
Antes de dar paso a la cena, Trump volvió a subrayar su optimismo, diciendo que espera «un éxito igual o mayor» que el logrado en la primera cumbre entre ambos, celebrada hace ocho meses en Singapur. 
Se desconocen los planes para hoy, pero se cree que el formato podría ser similar al del pasado junio. Se espera que la declaración que resulte de esta cumbre sirva para impulsar el proceso de desnuclearización que se planteó en Singapur, y que apenas ha cosechado avances ante la falta de una hoja de ruta.
En ese sentido, se especula con que Corea del Norte podría ofrecer un desarme parcial centrado en su complejo nuclear de Yongbyon, donde produce su combustible para bombas atómicas y el cual Kim ya se ofreció a desmantelar «permanentemente» a cambio de «medidas correspondientes» de EEUU. Unas medidas que podrían conllevar una relajación de sanciones que permita revivir proyectos de cooperación económica entre las Pyongyang y Seúl y una declaración política para dar portazo a la Guerra de Corea (1950-53), que concluyó con un alto el fuego y no un tratado de paz.
Al ser preguntado por la posibilidad de que ambos países firmen alguna declaración de paz bilateral, Trump se limitó a contestar «ya veremos».