El toledano Ratonero corrió por San Blas

Dominguín
-

Yuncos se vuelve a llenar de miles de aficionados y curiosos con motivo del toro enmaromado. El toro 'Ratonero' ha sido el primer astado toledano que ha pisado la calle Real, dejando una gran sensación y emocionantes carreras.

Con un día que amaneció desapacible, con aire fuerte y previsión de lluvia se esperaba la quinta edición del toro enmaromando con motivo de la festividad de San Blas, que se celebra en Yuncos cada año con más devoción. Con un ritual casi modélico, el casi millar de componentes de la Asociación Taurina ‘Toro Enmaromado de Yuncos’ tiene sus tareas repartidas, preparándose cada uno para el momento más emocionante y ansiado, el cual llevan esperando un año entero.
Cada edición se ven cosas nuevas en la calle Real, este año se han colocado a mitad del recorrido talanqueras para que se pueda ver la suelta y se protejan los corredores. Se volvió a colocar la alfombra de arena para minimizar las lesiones de la salida del burel del cajón, que con su ímpetu y acometida solía doblegar sus patas otros años. Barri, como cada año, baja el cajón al suelo para realizar la suelta a pie de calle y colocan los encargados la larga maroma doble al enganche colocado en la testuz del toro a la hora del embarque en ‘El Montecillo’. Por otro lado la tarea de otros es la de colocar la imagen del santo patrón en la puerta del cajón mientras acaban de darse la últimas instrucciones. Los maromeros estiran la maroma a lo largo de la calle, que servirá de guía a los que preceden al astado y de control a los que van situados en la cuerda posterior, entre los que hubo nuevos componentes que pusieron tesón y ganas.
La puntualidad taurina en Yuncos no perdona, y a las cuatro de la tarde en punto se soltaron los tres cohetes que autorizaban la apertura del cajón, el toro de la ganadería toledana de ‘El Montecillo’ de nombre ‘Ratonero’ salió a la calle Real, donde esperaban miles de jóvenes aficionados que abarrotaban como cada año el pueblo sagreño. Los hubo que citaron al toro de salida y eso descompuso su primera embestida lo cual condiciono las primeras carreras del toro.  
La salida fue rápida y emocionante, donde ‘Ratonero’ no dejó de fijarse en cada cite a ambos lados del recorrido, queriendo corresponder a estas llamadas y provocaciones de los aficionados de manera impetuosa. Las carreras en la calle Real, fueron limpias y siempre muy bien dirigidas por los encargados de dirigir al astado por el recorrido previsto. En otras calles, se vivieron momentos de peligro y apuro por parte de algunos osados que tuvieron incluso que subirse a lugares inverosímiles para salvarse del astado. Fue un festejo rápido y que se desarrolló en menos de media hora, lo que se hizo corto a muchos de los asistentes. Destacar la masiva asistencia de público y  la juventud presente en todo el pueblo, los cuales son los aficionados a la tauromaquia de las nuevas generaciones al toro, que se deja ver cada vez más en las calles y plazas de nuestra provincia.
Con rapidez volvió el toro al lugar tradicional de la ofrenda con pétalos, homenaje merecido que no hace otra cosa que renovar la tradición por el toro enmaromado que hay en Yuncos.
Todos los allí presentes, algunos con lágrimas en los ojos, rompieron con una gran ovación de honor y respeto al toro ‘Ratonero’ que representa al rey de la fiesta. De allí a su vuelta al cajón, algunos momentos de apuro con el serio astado toledano, que al final entró sin contratiempos de nuevo en la jaula. Algarabía y júbilo, emociones y llantos lo que se vieron entre abrazos y saludos por el trabajo  bien hecho. Mantearon al ganadero, David Sánchez Medina, que participo en primera persona en el festejo corriendo con su astado y llevándolo con la maroma durante el recorrido por Yuncos.
Como colofón, se soltó a ‘Chocolaterito’, un toro-carretón a tamaño real con el que disfrutaron los niños y niñas de la asociación, cultivando así que los nuevos aficionados se enamoren del toro enmaromado.

Las calles de Yuncos volvieron a estar repletas en el toro de San Blas. Dominguín
Las calles de Yuncos volvieron a estar repletas en el toro de San Blas. - Foto: Dominguín