El sector provincial del calzado da pasos hacia los ERTE

Redacción
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Casi el 100% de las empresas de este sector, principalmente de Fuensalida, están ya realizando los trámites para acogerse a esta medida que dejará sin empleo temporalmente a más de mil personas

El sector del calzado en la provincia da pasos hacia los ERT - Foto: Victor Ballesteros

El sector del calzado es uno de los muchos sectores que han visto cómo el coronavirus ha ‘infectado’ económicamente sus negocios. La práctica totalidad de las empresas dedicadas a la fabricación de calzado, principalmente ubicadas en  Fuensalida y su entorno, cesaron su actividad fruto del decreto de estado de alarma y más de un millar de trabajadores en Toledo están a la espera de que las direcciones de estas empresas lleven a cabo la solicitud de un ERTE.
Así lo confirmaba Francisco Fernández Villodres, encargado de la negociación del sector a nivel estatal por CCOO, que apuntaba a la falta de materias primas como una de las claves de esta parálisis.
«La mayoría de las pieles vienen de Italia o China y en ambos casos están paralizadas las fronteras», un hecho que se suma a la  anulación de pedidos que van registrando las empresas y a que el calzado no es un producto de primera necesidad.
De este modo, las empresas han paralizado la producción y desde el miércoles empezaron los trámites para las solicitudes de aplicación de ERTE.
Las que no lo han hecho ya, y dado que el jueves fue festivo, realizaron los trámites el viernes, porque desde el lunes, confirma el representante sindical, las empresas estaban ya en periodo de pre ERTE acordando con sus empleados vacaciones o flexibilidad de  las jornadas mientras estaban a la espera de las decisiones y directrices del Gobierno.
Al respecto, señalaba Fernández Villodres que un alto porcentaje de los trabajadores afectados en la provincia de Toledo -más de un millar- pertenecen a Pabloski que si  no ha iniciado ya el trámite del ERTE «lo iniciará en breve», aseguraba el representante sindical que afirmaba que, a priori, todo se está negociando con los comités de empresa.
Respecto a los efectos, no se atreve a vaticinar Francisco Fernández Villodres la situación que vivirá Fuensalida cuando termine la crisis porque además de depender de las ayudas que reciban los empresarios, tendrá mucho que ver la respuesta del consumidor.
En este sentido, recuerda que el sector del calzado trabaja y diseña su producción en un buen porcentaje en función de los pedidos, buena parte de ellos al extranjero, que en la actualidad incluso intentaban hacer llegar aunque «en las fronteras les están parando» porque el calzado no está considerado como un producto de primera necesidad.