Tras 9 años, CLM es donde menos se recupera la sanidad

J.A.J
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Un informe de Amnistía Internacional señala que Castilla-La Mancha es la autonomía que más alejada está de su nivel de inversión en sanidad de 2009, un 18 por ciento menos.

La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha aún no disponía en 2018 de la potencia inversora con que contó en 2009, según este informe. - Foto: LT

Tras nueve años, Castilla-La Mancha es la comunidad autónoma donde menos se ha recuperado el gasto y la inversión en sanidad tras los recortes que se ejecutaron a comienzos de la última década. Así se recoge en el informe ‘La década perdida’, un mapa de las políticas de austeridad por comunidades autónomas elaborado por la ONG Amnistía Internacional. Según este estudio, Castilla - La Mancha es la comunidad autónoma que más alejada se encuentra ahora de los niveles de inversión en sanidad de 2009 en términos constantes -esto es descontando el efecto de la inflación en el valor del dinero año a año- con un 18,25 por ciento menos.
Puede sorprender que una organización como Amnistía Internacional , conocida por sus campañas contra la pena de muerte o la persecución de minorías en el mundo, haya puesto su atención en los sistemas de salud pública en España. La ONG ha decidido hacerlo así por su proclamada defensa de los derechos humanos, entre los cuales se enmarca el acceso a la sanidad. La organización tiene en marcha una campaña en la que lleva más de 85.000 firmas recogidas para exigir la protección del personal sanitario y que se destinen más recursos para la sanidad pública, «en primera línea frente a la crisis del coronavirus», recuerda en una nota.
Amnistía Internacional recuerda que el Estado español -y, por ello, las autonomías que lo integran-  a través de la firma y ratificación de tratados internacionales y regionales de derechos humanos, ha contraído  obligaciones en materia de respeto, protección y cumplimiento del derecho a la salud que debe cumplir.
La ONG ha elaborado su informe en base a diversos indicadores de organismos públicos nacionales e internacionales, como la Estadística de Gasto Sanitario Público (EGSP) del Ministerio de Sanidad y Bienestar Social, los Indicadores clave del Sistema Nacional de Salud del mismo Ministerio, o estadísticas de la OCDE. El estudio cubre los años que van de 2009 a 2018, por lo que no tiene en cuenta efectos que hayan podido causar la actual pandemia de coronavirus. Este periodo, en el caso de Castilla-La Mancha, evalúa los actos de tres gobiernos regionales: el del socialista José María Barreda (hasta 2011), el de la ‘popular’ María Dolores de Cospedal (de 2011 a 2015) y el del socialista Emiliano García-Page (a partir de 2015).


Indicadores pésimos para Castilla-La Mancha.

El ya citado retroceso en la inversión de sanidad en términos constantes no es el único indicador que pone en el furgón de cola la atención sanitaria de Castilla-La Mancha respecto a la del conjunto de España.
Respecto a gasto sanitario público por habitante, Castilla La Mancha es la que menos ha invertido en 2018 con referencia a 2009, un 16,4 por ciento menos . Y en relación al gasto sanitario público en Atención Especializada, Castilla - La Mancha también es la más alejada de las cifras de 2009 con un 12,15 por ciento menos.
Hay que reseñar que, en los tres indicadores citados, es difícil ver datos alentadores en alguna autonomía. En la inversión sanitaria en términos constantes, sólo hay una comunidad que ha recuperado en 2018 la inversión previa a la crisis, Baleares, al superar su inversión de 2009 en un 1,7 por ciento. Tras Castilla-La Mancha, registran los mayores retrocesos en este apartado Asturias, con un 12,98 por ciento menos; La Rioja, con un 12,75 por ciento menos; Galicia, con un 12,65 por ciento menos; y Cataluña, con un 12,37 por ciento menos. La media española de caída en este apartado fue del 11,21 por ciento.
En cuanto al gasto sanitario por habitante, medido de manera constante,  tras Castilla-La Mancha se sitúa Andalucía, con una diferencia de un 13.59 por ciento menos; y Canarias, con un 13,3 por ciento menos. En el conjunto de España, el gasto sanitario por habitante cayó un 10,5 por ciento en estos nueve años.
En dinero corriente (teniendo en cuenta la inflación durante estos nueve años), el gasto sanitario público por habitante en España en 2009 era de 1.396€ de media, con un rango que va desde los 1.246€ de Andalucía hasta los 1.657€ del País Vasco. En términos nacionales, la media del gasto sanitario público por habitante se incrementó 20€ euros entre 2009 y2018. Entre 2009 y 2014 se observan descensos generalizados en la inversión por habitante en prácticamente todas las comunidades autónomas, destacando un descenso del 19 por ciento en Baleares en 2012 respecto a 2011. La media de descensos interanuales a nivel estatal tiene su pico en 2012 con un descenso cercano a los seis puntos. En 2018 todas las comunidades habían incrementado el gasto por habitante de 2009, a excepción de Andalucía, Canarias y Castilla La Mancha, en las que había descendido 35€, 73€ y 88€ respectivamente. El resto de autonomías aumentan ligeramente su inversión por habitante, destacando los incrementos de Cantabria y Castilla y León, superiores al 10 por ciento.
Ya yendo a la disminución del gasto sanitario público en Atención Especializada, tras Castilla-La Mancha se sitúan La Rioja (-8,34 por ciento) y Asturias (-8,25 por ciento). Por contra, las que más han invertido en el periodo son Castilla y León, con un 12,23 por ciento más; Baleares, con un 9,19 por ciento más; y Comunidad Valenciana, con un 6,29 por ciento. La media española apunta una caída en este apartado en 2018 respecto a 2009, pero es mínima, de un 0,87 por ciento.