«Soy de Toledo, es un orgullo y una inmensa alegría»

C.M
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María Antonia Ricas - Foto: Víctor Ballesteros

María Antonia Ricas ha sido distinguida como Hija Predilecta de la ciudad por su labor dinamizadora de la vida cultural toledana y por su empeño didáctico para con los más jóvenes durante su trayectoria docente

Ha llevado el nombre de su ciudad de nacimiento por todos los rincones por ella pisados en su faceta (relevante) de poeta y escritora, y ha trasmitido el amor por la literatura y la palabra hecha verso a los muchos alumnos que en ella han encontrado a su maestra. Por ello, y por mucho más, María Antonia Ricas Peces ha sido distinguida con un nombramiento -el de Hija Predilecta- que recibe «con alegría y orgullo» porque, ante todo, «soy de Toledo y es la ciudad en la que me gusta vivir».
Sabedora de que el galardón confirma el agradecimiento de la ciudad a quien, señaló la alcaldesa durante el anuncio de los protagonistas de San Ildefonso, se esfuerza con tesón en dinamizar la vida cultural toledana, preguntada la predilecta por esta mención aprecia las virtudes de un Toledo que vive desde el anonimato -a pesar de sus constantes intervenciones públicas y sus muchos galardones literarios- y con la tranquilidad de sentirse «pese a lo que digan, en una ciudad abierta».
Y puesto que algo habrá hecho bien esta toledana para recibir el aplauso institucional, recoge el guante para aludir a que ha estado «toda la vida escribiendo y hablando de Toledo allá por donde voy». A ello hay que sumar que ha participado en multitud de eventos de todo tipo siempre desde una implicación desinteresada íntimamente relacionada con su oficio. Porque María Antonia Ricas hasta el pasado año se ha empeñado en trasmitir a sus alumnos de Primaria «el amor por la poesía y la literatura» utilizando, para ello, todas las armas a su alcance.
En este punto, sonríe al relatar cómo «los pequeños creían que era mágico escucharme en la radio o verme en la televisión mientras estaba con ellos», sensación «muy gratificante» con la que sus alumnos disfrutaban como sólo saben hacerlo ellos. Percepción similar a redacción obtenida cuando los más mayores se acercaban a su poesía salvando la dificultad latente en sus obras -«sé que mi poesía no es sencilla»-.
Sobre la posible responsabilidad asumida con esta mención, la escritora aseguró no habérselo planteado aunque ante el comentario reafirmó su compromiso de «defender siempre a Toledo» y «agradecer el detalle de haber pensado en mí». Aprovechó Ricas el momento para apuntar, además, la coincidencia de coincidir en estas distinciones con el periodista y escritor argentino Mario Paoletti -Hijo Adoptivo- con el que compartió en 1992 el acto de entrega de los premios Ciudad de Toledo que ella ganó en poesía y él en narrativa, por lo que aseguró que le «hace mucha ilusión este punto más de alegría».
En cuanto a su intensa labor literaria, en estos momentos la escritora se encuentra promocionando su última obra ‘Invisible en la piedra’ -editado en 2018- una vez se presentó el libro ‘La Mirada Escrita’ gestado con Ricardo Martín. Una apuesta, por cierto, que ha tenido mucho éxito» porque «es una edición preciosa» que conjuga la fotografía y la palabra.