La 'nueva normalidad' de Irene Sánchez-Escribano

J. M. Loeches
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La atleta toledana regresó la semana pasada al Centro de Alto Rendimiento de Madrid y no ha intensificado los entrenamientos a pesar de reorganizarse el Campeonato de España

La 'nueva normalidad' de Irene Sánchez-Escribano - Foto: Yolanda Redondo

Irene Sánchez-Escribano va recuperando poco a poco su vida antes de la pandemia, pero, de momento, como todos, la atleta toledano se tiene que enfrentar día a día a su ‘nueva normalidad’. La semana pasada regresó a la residencia Joaquín Blume de Madrid para ejercitarse también en el Centro de Alto Rendimiento, a las órdenes de su entrenador. Sin embargo, el trabajo físico no ha cambiado mucho porque ahora mismo no hay competiciones a la vista, más allá del Campeonato de España Absoluto, que se celebrará en septiembre.
Pero de momento no tiene certezas de que vaya a competir por no comprometer los descansos entre una campaña y otra. De hecho, ahora mismo sigue en compás de espera en cuanto a los entrenamientos. Reconoce que ha ido «aumentando los ritmos», pero que la meta principal ahora mismo es «afianzar una base» después de los meses de confinamiento. Lo que viene siendo una pretemporada al uso.
Es más, la corredora del Adidas no está ejercitándose todos los días en la pista. Incluso, como hay compañeros de su grupo de entrenamiento que aún no han accedido a la residencia, están saliendo fuera a algunas sesiones. Pero lo que no cambia es el ritual cada vez que se entra en la Blume o en las instalaciones del CAR. También a la hora de las comidas.
Irene Sánchez-Escribano tiene que pasar controles de temperatura al entrar y salir de la residencia. En primer día, tras su regreso, se le realizó una analítica y la toma de la tensión, además de unas preguntas sobre los contactos que había tenido las semanas previas. Curiosamente, a ningún atleta se le realizó prueba alguna de coronavirus. Simplemente, en el análisis sanguínea se podía detectar la enfermedad por una alteración en la coagulación. La toledana salió apta.
Como cuenta, para las comidas se establecen dos turnos entre los residentes y es necesario guardar cola con la distancia de seguridad. En las mesas, hay mamparas y el personal de la cocina sirve en todo momento los platos para evitar los contactos. Mas allá de eso, añade, «la vida es más o menos normal, sin demasiadas restricciones».
En cuanto a lo puramente deportivo, en la planificación de la toledana está seguir con el mismo trabajo actual para descansar un poco a finales de junio. A continuación, regresaría en agosto para arrancar ya la preparación de la siguiente temporada. No tiene claro si acudir al Campeonato de España, si bien, considera que al final seguro que competirá, porque así que viene bien para motivarse en estos meses, consciente de que no lo hará en el mejor estado de forma posible. Hay que recordar que los Juegos Olímpicos se aplazaron a 2021 y, con el billete ya en el bolsillo, la capitalina se centrará primero en el cross para luego pensar más adelante en la pista.