A cuatro peldaños de la nueva normalidad

Maricruz Sánchez (SPC)
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El plan del Gobierno para abandonar progresivamente el desconfinamiento irrumpe en una etapa marcada por la desigualdad, en la que cada Comunidad transita por una fase u otra en función de su respuesta a la pandemia

A cuatro peldaños de la nueva normalidad

El plan para la transición hacia la nueva normalidad del Gobierno contempla para España una desescalada del confinamiento a distintas velocidades. Una hoja de ruta desigual que hará avanzar más rápido los peldaños de la escalera a algunas Comunidades frente a otras, y que está abierta al retroceso, en el caso de que los datos empeoren. 
Once autonomías, más las ciudades de Ceuta y Melilla, pasan mañana a la fase 1, y el resto lo hará parcialmente, menos Madrid, que permanecerá en la 0. Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja, Navarra, Aragón, Extremadura, Murcia, así como Canarias y Baleares (se suman todas las islas a las que ya estaban en fase 1 en ambos archipiélagos), evolucionan íntegramente a la siguiente etapa, además de las ciudades autónomas. Las que pasan parcialmente son Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valencia y Andalucía.
Y, aunque el Ejecutivo no ha fijado fechas inamovibles para cada fase, su intención es que todo haya acabado a finales de junio, justo antes de que comience la temporada fuerte de verano, y que la duración de cada una sea de un mínimo de dos semanas. 
Los indicadores del Ejecutivo para determinar qué unidades territoriales avanzan son las capacidades estratégicas de su sistema sanitario (atención primaria, situación de los hospitales y camas UCI disponibles); su condición epidemiológica (diagnósticos y tasa de contagios); el cumplimiento de las medidas de protección colectiva en los centros de trabajo, comercio y transporte público; y la evaluación de datos de movilidad y socioeconómicos.
En cuanto a la designación de esas cuatro fases, la primera es la 0 o de preparación (rumbo a la desescalada); a la que seguirá la 1 o inicial (reactivación parcial de algunas actividades) que está planeada hasta el día 25; la 2 o intermedia (apertura de locales con limitación de aforo) que podría ir hasta el 9 de julio; y finalmente la 3 o avanzada (flexibilización de la movilidad general), con fecha marcada hasta el 24 de ese mes. 
Pasado ese período, está previsto que, si el control de la pandemia lo permite, España entre en una situación de nueva normalidad en la que se mantendrán las medidas de higiene y el distanciamiento social.

 

Paso a paso

Actualmente toda España, con la salvedad de algunas islas, está en una fase 0 todavía que, además de las medidas de alivio comunes, como la salida de los niños, los ejercicios individuales, y los paseos de adultos, incluye pequeños resquicios de actividad en locales reducidos, con cita previa de los clientes, así como restaurantes con servicio a domicilio. 
En la fase 1, que casi la mitad de la población española estrenará mañana, llegarán los desplazamientos a segundas residencias dentro de la misma unidad territorial, el inicio parcial de actividades del pequeño comercio con la limitación del aforo al 30 por ciento; la apertura de la terraza de bares y restaurantes con una ocupación máxima del 50 por ciento. También volverán a funcionar los hoteles y alojamientos turísticos, excluyendo zonas comunes, y se permitirá el contacto social en grupos de hasta 10 personas, los velatorios y el préstamo de libros en las bibliotecas. 
El siguiente peldaño se corresponde con la etapa 2, en la que se contempla el contacto social en grupos más amplios, los viajes a segundas residencias de la misma provincia y la celebración de bodas íntimas. Se habilitará el espacio interior de locales de hostelería con un tercio del aforo; se reabrirán centros comerciales, cines, teatros y otros lugares de ocio, además de permitirse la visita a monumentos (todo a grupos reducidos) y la activación de centros escolares para algunos niños cuyos padres trabajan. 
La tercera etapa profundizará en el acercamiento social, con reuniones más amplias, la apertura de bares nocturnos y discotecas, de gimnasios, así como la vuelta a la playa y al trabajo presencial. Esa será la antesala de la nueva normalidad, que marca el final de esta escalera.