Rafael Morales, cien años después

Mario G. Gutiérrez
-

En el Centro Cultural que lleva su nombre se rindió homenaje a este ilustre talaverano en el día que se celebraba el centenario de su nacimiento

Rafael Morales, cien años después


Cien años se cumplieron ayer desde que viese por primera vez la luz en la ciudad de Talavera el poeta Rafael Morales, licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid y en Literatura Portuguesa por la Universidad de Coimbra. 
Morales decía, tal y como confesó ayer su nieta Amaya Morales, que «su corazón insomne siempre regresaba a Talavera» y se mostró orgullosa de que su abuelo hubiera logrado lo más difícil que hay en el mundo: «Ser poeta en su tierra».
Además, la nieta del poeta, se mostró muy emocionada de asistir al centenario de su abuelo, «en primer lugar porque es en Talavera, en su Talavera, la ciudad que siempre esperaba su regreso, y que el homenaje sea realizado por otros  poetas leyendo sus poemas, porque el mejor homenaje es recordar su poesía», dijo. 
Dentro de un sencillo pero sentido acto en el Centro Cultural que lleva su nombre en la plaza del Pan,  se dieron cita 13 poetas de la ciudad para rendir homenaje como mejor puede hacerse a un poeta: recitando su obra.
‘Río’, ‘Suburbios’ o ‘El toro’ fueron algunas obras que nombres como Javier Ahijado, Alfredo Alonso, Óscar Alonso, Miguel Argaya, Ángel Ballesteros, Antonio del Camino, Vicente Magaña, Arantxa Oteo, Ana Orenga, César Pacheco, José Pulido, Antonio San Miguel y Pedro Tenorio recitaron en recuerdo del centenario literato.
Además de la colaboración de Adoración Manzano y Mercedes Regidor, Javier Ahijado y Ana Orenga quisieron también interpretar varias poesías a modo de canciones acompañadas por el sonido de una guitarra española. 
Al acto, organizado y promovido por el Ayuntamiento de la ciudad, además de diferentes miembros de la Corporación Municipal, asistió el concejal de Promoción Cultural, Carlos Gil, quien recalcó lo avanzado en La Tribuna, y es que va tomando cuerpo el ciclo de conferencias que durante este otoño se van a llevar a cabo «basadas en su persona y en su figura poética», además de la publicación de un libro sobre su obra para continuar hasta que finalice el año manteniendo vivo el recuerdo de este poeta «grande», del que matizó que a pesar de ser «muy desconocido en la literatura española», es muy valorado entre quienes lo conocen.
Al concluir el acto, el también Hijo Predilecto de la ciudad, Joaquín Benito de Lucas, hizo un repaso a su relación con Rafael Morales, y reconoció que para él «era un placer» conmemorar el recuerdo de su persona, y el hecho de que Talavera se acuerde de Rafael Morales, porque él, en su vida, y en su poesía se acordó mucho de Talavera. 
«Es importante ser poeta en su tierra, pero él lo merecía, porque a través de su obra, aunque no muy extensa, y sus conversaciones particulares con personas amigas,  la palabra Talavera apareció en sus conversaciones», dijo Benito de Lucas. 
Asimismo quiso recordar las conversaciones mantenidas con Morales en el Café Gijón, donde ambos compartieron muchos momentos. «Hablaba constantemente de Talavera y recordaba todas sus vivencias en la ciudad, acordándose de todo lo bueno, y eso dice mucho de cómo era Rafael».
En cuanto a su obra poética, la definió como una «renovación» encuadrando al autor en la ‘primera generación de posguerra’, con una «nueva sensibilidad a la hora de ver la poesía» con una obra que definió como «fundamental para el desarrollo poético en los años 40».