Un viaje hacia el equilibrio y la paz

M.G
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Un viaje hacia el equilibrio y la paz - Foto: Yolanda Redondo

La Biblioteca regional acoge la presentación del libro 'Viaje a la divinidad. Muerte en vida', un recorrido por la experiencia, las sensaciones y la transformación del autor gracias a sus dos peregrinajes por el Camino deSantiago.

Nunc y su largo camino. Así podría titularse su proyecto editorial, que autoeditó prácticamente hace diez años aunque ahora vuelve a las librerías gracias a Natural Ediciones. Pero el libro se llama ‘Viaje a la divinidad. Muerte en vida’, y realiza un amplio recorrido sobre su experiencia vital, la reeducación de la mente, la lucha contra los miedos, la búsqueda de la paz interior y la proyección «de la energía del amor».
El trayecto tenía llanos, curvas, subidas y bajadas. El autor decidió plasmar sus experiencias como peregrino del Camino del Santiago, la primera en 2004 y la segunda un año más tarde, una prueba más de la toma de conciencia, de la intuición, del desprendimiento de ese yo que terminó limitándole. El segundo viaje fue más difícil aunque el itinerario fuera parecido porque decidió hacerlo en silencio y sin dinero, con lo que la experiencia se complicaba, pero le enriqueció y decidió compartirlacon los lectores en ‘Viaje a la divinidad’, disponible también en su página web.
«Todo mi proceso de cambio ha surgido de manera natural». Nunc, que en latín significa ahora, prefiere que se le identifique por el apodo en lugar de por su nombre, Mario. Y lo explica con claridad aunque sabe que quizá haya gente que no entienda su transformación, su  alejamiento de ese yo que limita, de vivencias pasadas que dejó atrás para buscar esa consciencia «del todo y de la nada» y vivir el presente, «el ahora», ese tiempo que, a veces, pasa desapercibido con tantos artificios.
«No sigo ninguna religión y tampoco soy un maestro ni pretendo que me sigan», explica Nunc para aclarar que cada uno es capaz de proyectar su propio crecimiento interior para vivir con mayor plenitud. Tampoco busca rentabilidad económica con este proyecto, ya que el libro puede descargarse de forma gratuita en la web, pero cree que era necesario expresar sus cambios y darlos a conocer por si ayudan a otras personas.
Las palabras son importantes. Nunc cuenta que en las charlas que ofrece desde hace tiempo suele explicar que la transformación también se encuentra en la manera de expresarnos. «La mayoría de las personas dicen que tienen problemas», explica, pero insiste en que un cambio de palabra ayuda también a mudar la percepción. «Suelo invitar a que se deje la palabra problemas y se hable de circunstancias».
Nunc escucha y no tiene prisa, vive el momento y sabe que explicar el contenido de su obra no es fácil. Borra la primera persona porque ha entrenado a su mente para no dejarse llevar por ese yo caprichoso o egoísta que aflora en el ser humano. No sigue ninguna corriente ni emula a nadie, asegura que todo el cambio ha ido surgiendo en su interior y las experiencias le han hecho madurar. Tampoco ha buscado refugio en la meditación para lograr el equilibrio del que habla, pero ha plasmado sus cambios en una obra que emite «vibraciones», aunque admite que no todo el mundo podrá sentirlas. Le gusta compartirlas y está dispuesto a ayudar y a contestar a los lectores que se pongan en contacto con él para hablar de las energías del amor y de la paz que le han convertido en Nunc.
proyectos. Las palabras sentir, intuir y vivir son habituales en su día a día. El libro que presentó el sábado en la Biblioteca regional no es el primero, pero sí el que avanza más hacia el interior para apartar las limitaciones, los miedos, las adicciones y todo lo que empaña una vida plena.
Nunc publicó ‘Diario de un soñador. Mi mundo no es éste’, en 2005. Más tarde, llegó ‘Las enseñanzas de Sofía’, su primera novela tras meses de retiro. El tercero lo presentó ayer;el cuarto lo tituló ‘Perspectivas’, y el último, ‘Transcendencia. La inexistencia del yo’. En todos hay búsquedas, experiencias y frases. «El auténtico y profundo viaje comienza cuando uno se trasciende, cuando no hay un yo con el que identificarse y al que alimentar. Es cuando entonces, se fluye con la vida».