La 'nueva normalidad' del martes en la Vega

M.G
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Los vendedores aplauden la vuelta a su ubicación habitual. La jornada transcurre con normalidad, pero con menos afluencia que otros martes por el calor, la falta de información sobre el cambio a la Vega y el hecho de que sea finales de mes

La 'nueva normalidad' del martes en la Vega

«Lo más importante es que, por lo menos, hemos vuelto a trabajar» Contento y sin ir más allá  explica uno de los vendedores del mercadillo su vuelta al parque de la Vega, donde se instala todos los martes desde hace años tras la ubicación provisional en Duque de Lerma que decidió el Ayuntamiento de Toledo para mantener la actividad durante la desescalada a fin de que se garantizasen las medidas de seguridad.
Esta primera jornada de  la ‘nueva normalidad’ transcurrió ayer con normalidad, con mucha vigilancia y seguridad y sin incidencias. Los vendedores montaron sus puestos temprano, como suelen hacer los martes en todas las épocas del año y pusieron muchas ganas para que el público comprara. Pese al esfuerzo, las altas temperaturas que acompañan al inicio del verano pusieron algunas trabas y se notó «menos gente» que otras semanas. «También influye mucho el día del mes porque estamos a finales y siempre se ha  notado y que mucha gente no sabe que volvíamos a la Vega», apunta este comerciante de ropa femenina en medio de su jornada laboral.
Aun así, la mayor parte de los vendedores, independientemente de las ventas, celebran un cambio de ubicación que, entre otras, cosas, supone un nuevo arranque de temporada después de la paralización de tres meses impuesta por el estado de alarma derivado de la pandemia del coronavirus.
La 'nueva normalidad' del martes en la VegaLa 'nueva normalidad' del martes en la VegaLa distancia entre los puestos sigue siendo necesaria y los comerciantes la respetan a rajatabla. «La gente está muy concienciada con los riesgos también y se nota mucho», explica. En general, se acude con mascarilla, algunos incluso con guantes,  y la mayoría intenta no tocar los productos para minimizar posibles contagios. A estas conductas hay que sumar también la intensa labor de los agentes de la Policía Local que desde primera hora recorren y vigilan el mercadillo para que se cumpla con la normativa.
Las rebajas también entraron ayer con ganas, aunque la semana pasada ya hubo muchos carteles con ofertas en algunos puestos. Cada uno se las ingenia como puede para vender y atrapar la atención de los clientes, pero algunos intentan poner una nota de humor a la situación y piden directamente ayuda al ciudadano tras los estragos económicos de los tres meses de parón.
El martes tiene mucha vida y los vendedores ya aguardan al próximo martes para ir recobrando la normalidad. Atrás quedó el plantón de estos comerciantes al Ayuntamiento el pasado 9 de mayo. Ese día decidieron protestar por la posibilidad de que el mercadillo pudiera trasladarse a La Peraleda y no montaron los puestos pese a que desde la administración se comunicó que se trataba de un bulo. Ahora la Vega vuelve a cobrar vida los martes y ofrece espacio y más sombra para celebrar el mercadillo en pleno verano.